Super woman, ¿ser o parecer?

Céline, Saint Laurent e incluso tiendas como Palacio de Hierro se unen para demostrar que la moda va más allá de una cara bonita, con mujeres que han tenido mucho más que belleza para aportar a una fotografía, ya que detrás de ella se encuentra una impres

Céline, Saint Laurent e incluso tiendas como Palacio de Hierro se unen para demostrar que la moda va más allá de una cara bonita, con mujeres que han tenido mucho más que belleza para aportar a una fotografía, ya que detrás de ella se encuentra una impresionante carrera.

“La vida cambia en un instante. En un ordinario instante” es una de las frases que se desprende del libro The Year of Magical Thinking de Joan Didion, quien no sólo se ha convertido en una de las heroínas literarias contemporáneas tanto de su audiencia como de la crítica, sino que no además es la nueva cara de la icónica Céline. Un vuelco similar dio Saint Laurent cuando anunció a Joni Mitchell como la nueva cara de su marca, así como Palacio de Hierro dejó de lado la belleza de la juventud por la atemporal Carmen Dell’’Orefice. 

¿Qué tienen en común estas mujeres? Todo y nada, cada una de ellas ha dejado su huella en su respectivo rubro como ha sido la literatura, la música y la moda, mostrándole a las nuevas generaciones que la complejidad de esta industria, así como la de la ser mujer, va más allá de una cara bonitas o una nueva tendencia que desaparecerá después de unas cuantas pasarelas.

Se trata de tener una identidad, de no dejar que se opaque ni permitir que tu voz se apague; se trata de abrazar los demonios y las virtudes, mezclándolos para dejar obras que permanecen en el recuerdo, como es el caso de los reveladores textos de Didion, las canciones de Joni Mitchell o la elegancia de Carmen Dell’’Orefice.

La moda sufre de un vuelco que ella misma dejó entrar al remolino que emerge de su interior, recordando a todas aquellas que las ven en redes sociales, las contemplan en revistas o en imágenes que pintan las calles de cualquier ciudad que tiene una voz más fuerte de la muchos aún no se atreven a admitir.