In Real Life: Un mes probando rutinas de belleza coreana

Me he obsesionado con la cultura coreana. Desde algunas de sus tradiciones, comidas y shows televisivos hasta sus hábitos de cuidado de la piel y el cuerpo en general. Por eso hace algunos meses me lancé a la aventura de investigar sobre sus rutinas de belleza, las que como era de esperarse involucran varios pasos, tiempo y dedicación.

Es por eso que me puse en manos expertas y me dejé guiar durante 4 semanas por Nature Republic, la ultra exitosa marca de cosmética proveniente de Corea del Sur gracias a sus productos de belleza de gran calidad, al alcance del bolsillo y con ingredientes que se pueden pronunciar. 

Lo he dicho ya mil veces pero lo diré una vez más. Tengo la piel más complicada de la tierra.

Con tendencia grasa en algunas partes (como mi nariz, y mis mejillas) pero ultra reseca en otras (como mi frente, los costados del rostro y el mentón), sensible y con tendencia rosácea y al acné, por lo que no puedo simplemente utilizar productos para piel grasa o reseca y en ocasiones ni siquiera para piel mixta porque no logran combatir ni uno de los problemas por completo. Por lo mismo es que una de las características que primero me atrajo al leer sobre las rutinas de belleza coreanas fue el como las cremas, tónicos y máscaras que se utilizan no pretenden combatir problemas, sino más bien de alguna manera alimentar la piel con lo que necesita para estar saludable tal como lo hacemos con nuestro estómago: otorgándole las vitaminas, los minerales, los nutrientes y el cuidado necesario para rendir en su 100%. Con la piel es lo mismo: debemos aplicar en ella ingredientes que le otorguen la fuerza para combatir los cientos de tóxicos y alérgenos con los que nos enfrentamos día a día además de combatir cualquiera de las tendencias que nuestra piel pueda tener.

Pero, ¿en qué consiste una rutina de belleza coreana? Prácticamente en 8-9 pasos, los cuales incluyen (en este orden) 

-       Aceite o agua de limpieza

-       Espuma de limpieza

-       Tónico

-       Essence

-       Crema para ojos

-       Crema para el rostro

-       Spot Treatment

-       Protector solar (para el día)

-       Mascarilla de papel (para la noche)

Es verdad, posiblemente es más del doble de las cosas que sueles aplicar a tu rostro, pero no toma tanto tiempo como uno pensaría. Para hacerlo una actividad más entretenida, cada mañana y noche escogía dos canciones para escuchar mientras aplicaba las cremas, y en general ya estaba lista a la mitad de la segunda.

Uno de los puntos más importantes de la rutina es sin duda la doble limpieza. En primer lugar se limpia el rostro con aceite o agua de limpieza para retirar el maquillaje y los residuos de suciedad del rostro, se enjuaga con agua tibia y luego se aplica la espuma de limpieza, la cual se enjuaga con agua fría para volver a cerrar los poros. 

 

A continuación el tónico se encarga de darle a la piel balance, cerrar los poros, hidratar y preparar el cutis para recibir el tratamiento que vayamos a aplicar.

Luego uno de mis favoritos: el facial essence. Increíblemente liviano, refrescante y con una textura tan agradable al tacto como el algodón. Como lo dice su nombre, es la esencia, la base sobre la que aplicaremos todas nuestras cremas.

 

Le sigue la crema de ojos, y aquí quiero detenerme. Siempre pensé que era muy joven aún para usar crema de ojos, pero gracias a Heidi Choi (Manager de Nature Republic en New York y mi actual guía espiritual en el universo del K-SkinCare) me di cuenta de que estoy empezando a usarla algo tarde.

La piel bajo los ojos es la más sensible y delgada de nuestro rostro, por lo que debemos saber protegerla de manera correcta para evitar la aparición de bolsas, arrugas y manchas por deshidratación o exposición. En lo personal siempre sufría de ardor y sensibilidad bajo los ojos cuando me pasaba una toalla por la cara, pero desde que aplico crema de ojos 2 veces al día nunca más.

Para ir cerrando el proceso se aplica la crema (de día o de noche) y sobre ella el Spot Treatment, aquel tubo milagroso que trabaja de manera especial sobre los granos e imperfecciones para que desaparezcan más rápido.

2 o 3 veces a la semana durante las noches es recomendable aplicar las afamadas (y adoradas por mi) Mask Sheets, mascarillas de papel sumergidas en esencias, aceites y minerales dispuestos a hidratar, aclarar, nutrir y restaurar la piel en cosa de minutos (además de otorgarte un momento de entretención al mirarte en un espejo o enviándole fotos a tus amigos para mostrar lo extraña que te ves).

 

Last but not least? Protector solar. Es bien sabido que las mujeres asiáticas se protegen mucho de exponerse al sol. Y no solo por un tema de color o cuidado, sino porque entienden a ciencia cierta que la sobre exposición a los rayos UV no sólo reseca la piel sino que además aporta al envejecimiento prematuro (también conocido como: arrugas y manchas antes de tiempo. No, gracias.) 

Ahora…¿El resultado?

Durante las primeras semanas mi piel se llenó de granos, pero muy por el contrario de preocuparme, fue un alivio saber que las cremas estaban haciendo efecto pues era señal de que mi piel se estaba desintoxicando. Tuve que aguantarme encontrar un grano (ok, más de uno) cada mañana, pero luego de la tercera semana mi piel se comenzó a aclarar.

La resequedad y la piel descascarada con las que venía luchando todo el invierno ya casi desaparecieron por completo, la piel debajo de mis ojos parece más clara y mi piel en general más nutrida.

No digo que después de 4 semanas haya conseguido piel de porcelana. Aún hay sectores más ásperos y granitos siguen brotando ocasionalmente, pero puedo asegurar que mi piel de hace 28 días atrás era otra completamente distinta a la que veo ahora: mucho más fuerte, mucho más brillante, mucho más sana.

 

¡OJO! Que uno de los factores importantes (casi tanto como lo que aplicamos sobre nuestro rostro) es la alimentación. La cultura oriental en general come de manera mucho más sana que la occidental, y gran parte de sus envidiables pieles radica en la manera en la que comen. Por lo que incluso aplicado todos estos pasos y cuantos más quieras, si comes alimentos que no son buenos para tu organismo, las toxinas buscarán alguna manera de hacer abandono de tu cuerpo, y en algunos casos lo harán a través de la piel de tu rostro (en mi caso, los lácteos).

¿Algunos tips esenciales?

-       Todas las cremas se aplican primero esparciendo y luego dando palmaditas para promover la circulación de la sangre y una absorción más rápida.

-       Enjuagar con agua tibia el aceite y con agua fría la espuma es fundamental para que los poros trabajen de la forma correcta.

-       1 o 2 veces a la semana puedes aplicar un exfoliante para deshacerte de las células muertas

-       1 o 2 veces a la semana también puedes probar enjuagar tu rostro con sparkling water (agua con gas)

Si quieres saber más sobre los productos que utilicé para mi rutina diaria puedes visitar el sitio web de Nature Republic (www.naturerepublic.com) o su tienda en Manhattan (12 E 14th Street, NY).