Mommy

Dir. Xavier Dolan (2014).

Ver un edificio derrumbarse es la comparación perfecta para el nuevo filme del director nacido en Montreal con 25 años. Es un evento trágico como fascinante, hipnotizante e impredecible a la vez. No se puede dejar de ver el desarrollo de tan bellísima tragedia.

En las semanas que lleva el año, Mommy es de las mejores cintas que se han proyectado. Ya que como en trabajos anteriores de Dolan; muestra la situación de una madre viuda con Steve (Antoine-Oliver Pilon); su hijo adolescente, mismo que al inicio de la trama, se encuentra internado en un sanatorio a consecuencia de sus conductas psicópatas y violentas. Diane (Anne Dorval) una de las musas del director, una mujer que proyecta el mal gusto en su andar por la vida y con la inestabilidad emocional de una jovencita que pide a gritos ayuda. Por si esto fuera poco, el largometraje se plantea en una Canadá situada en un futuro no muy lejano, donde se ha aprobado una ley donde los padres pueden ceder la custodio de los mismos. A pesar del desastre absoluto que es la vida de Diane; hace todo lo posible para darle una estabilidad a su hijo mientras piensa seriamente en ceder o no, la custodia de Steve a las autoridades. De repente hay un giro, en la integración de Kyla (Suzanne Clement), una profesora con problemas del habla, que se llega a convertir en una segunda madre para Steve.

Un soundtrack elegido a la perfección, que incluye desde a la inglesa Dido, pasando por Oasis, hasta llegar a Lana del Rey. Éstos son incluidos en mini clips dirigidos por Dolan, que sin lugar a dudas son poemas. Filmada en formato 1.1 –con la que se tiene una percepción diferente de la cinta – este formato, no es común de verse por ofrecer una visión distinta al ojo humano, dando como resultado imágenes cuadradas, proyectando una sensación opresiva y asfixiante. De repente, la pantalla se expande al formato habitual, dando una sensación de liberación y éxtasis en partes claves del filme.

Mommy galardonada con el premio del jurado en el Festival de Cannes 2014 y seleccionada para representar a Canadá en los premios Oscar 2015 en la categoría de mejor película extranjera, es sin duda; una joya del cine contemporáneo.