primeras páginas.

cuentos chiquitos que de grandes quieren ser novelas.

Pastor intergaláctico.

Es el año 3548. El planeta tierra es parte de un nuevo sistema solar, después de emanciparse del malvado imperio solar comandado por Marte, volar por el espacio y hacer órbita en el sistema estelar de Polaris.

Todo esto se logró a través de una coalición intercontinental negociada por las mayores potencias económicas de cada región: Guatemala, Mozambique, Vietnam, Tonga y El Vaticano. Decidieron instalar un par de cohetes gigantes en el Popocatépetl y el Pico de Orizaba para poder propulsar al planeta hasta otro destino.

El concilio mundial había tenido muchos problemas con los planetas vecinos, especialmente con Marte. Desde conflictos trascendentales como la posesión de la Luna, hasta discusiones de barrio como aquella vez que un satélite ruso del siglo 24 entró en la órbita marciana porque la nave de la basura había olvidado recogerlo.

El caso es que por fin, el planeta Tierra se había ido a causar problemas a otro lado. De hecho, llegó sin invitación al nuevo sistema creyendo que estaba mayormente deshabitado.

Tan pronto llegaron, nombraron esa fecha como festivo en todo el sistema estelar y repitieron la tradición milenaria de los Reyes Magos, en la que recordaban la llegada de los hechiceros científicos al planeta, quienes ayudarían a la humanidad a tener rápidamente los progresos tecnológicos que de otra forma hubieran tardado milenios.

La tradición era una fiesta mundial, en la que 18 personas disfrazadas de reyes magos enmascarados desfilaban en propulsores personales (jetpacks) por toda la Sierra Madre Oriental siguiendo a un trompo de pastor motorizado de 90 kilos. Según la leyenda, un trompo similar había salvado a los hechiceros de morir de hambre en el desierto de Sonora.

En fin. Eso estaban haciendo, cuando 10 naves bombarderas del planeta X48 entraron a la órbita de la Tierra, exigiendo explicaciones y el retiro del planeta en el curso de un día (afortunadamente para los terrícolas, el planeta X48 tardaba 1 mes terrestre en girar sobre su propio eje) o se arriesgaban al uso de armas ultra destructivas.

La humanidad eligió a Yoda, Margarita la tataratataranieta de la Diosa de la Cumbia y al androide clonado de Justin Bieber para representar a la Tierra en la negociación. Lo primero que decidieron fue no salirse del nuevo sistema. Después, redactaron un comunicado en el que culpaban a Marte por haberlos orillado a buscar refugio.

Los representantes de X48 no quedaron satisfechos con esta excusa, así que decidieron aniquliar a la Tierra y después ir por Marte. Así empezó la guerra interplanetaria más destructiva de los últimos 3 milenios. Cómo termina dependerá de una sola persona: el mejor mago astrofísico del universo.