Despierta tu mejor: Katherine Switzer, La Primera Mujer En Participar En El Maratón De Boston.

Lo Que Sucedería Se Convertiría En Un Momento Sin Precedentes Que Daría Vuelta Al Mundo

 

 

La constancia y disciplina son elementos vitales en el proceso de enfrentar un reto. Llegar a la meta es tan solo un pequeño paso de todo lo que se vivió y derramó. ¿Cómo es que un reto nos define? Es decir, ¿nos define el llegar a la meta? ó ¿nos define la perseverancia? Hay momentos en la historia que nos sirven como ejemplos y más que nada como motivación, sucesos que nos invitan a despertar el mejor que llevamos dentro. ¿Cómo es que la gente que nos ayuda a despertar nuestro mejor, despertó el suyo?

            Más allá del sentido moral hablemos de las personas que abrieron paso para que tengamos herramientas de empoderamiento. En cuanto a constancia y disciplina hay un caso que merece atención y aplausos ensordecedores. El deporte destaca el rendimiento del cuerpo y espíritu humano; pero ¿qué tal cuando éste limita participación a base de género? Parece arcaico, pero es verdad. Empecemos desde el principio. El maratón de Boston ha sido reconocido como cénit de prestigio para maratonistas del mundo. Éste se ha convertido el sueño de muchos y hazaña de pocos, el maratón no era exclusivo de hombres, pero se suponía, de manera callada, que ninguna mujer se atrevería a participar. En 1967, Katherine Switzer retó el status quo, cuando los maratones solo estaban disponibles para hombres, Katherine demostró que ella, mujer, también era capaz de hacerlo. Switzer se enlistó al maratón de Boston, su nombre pasó desapercibida, ya que los organizadores pensaron que la primera sigla de su nombre junto con su apellido – K. Switzer – se referían a un hombre. Con la ficha número 261, Katherine entró a correr junto con la estampida masculina. Switzer apretando paso y a buen ritmo inició su carrera, y lo que sucedería se convertiría en un momento sin precedentes que daría vuelta al mundo: Jock Semple, director del maratón, entró corriendo detrás de Switzer pidiéndole a gritos que se saliera de la carrera.  Con ataques, jalones, y revuelo se le exigía a Katherine salirse del camino, pero ella siguió. En su libro, Marathon Woman, Katherine menciona que terminó el maratón de aquél día, recorrió 42 kilómetros en cuatro horas y veinte minutos. “Comencé el Maratón de Boston como una niña, y llegué a la meta como una mujer adulta” cuenta Switzer ante el reto que enfrentó en 1967.

 

Katherine Switzer se ha convertido en icono de inspiración y motivación; una mujer que despierta el mejor en cada una de nosotras. Su valentía forjó el camino a que éste y otros maratones tuvieran acceso y oportunidad a mujeres maratonistas. Más allá del rendimiento físico, los maratones se convirtieron en movimientos de empoderamiento e igualdad de género.

 

Únete al movimiento,  El próximo 24 de abril, en la Ciudad de México tú podrás ser parte del medio maratón de NIKEWOMEN VICTORY TOUR. Sal de tu zona de confort, sobre pasa tus límites y ten el valor de ser parte del reto al correr 21K junto a miles de mujeres. Al cruzar la meta, te convertirás en la mejor versión de ti misma.