Una nueva generación de empresarios

Latinos en Los Ángeles: Fernando Marcos López

 

 

Los Ángeles es una constelación de historias. Un espacio más allá del frenesí y espectáculo de Hollywood, es una ciudad con una plétora de ideas y perseverancia. Y entre todo, en un rincón de Koreatown, en los Ángeles, entre palmeras y tráfico, ambulantes y conjunto de idiomas, nació una historia.

 

 

Fernando Marcos López nació en Oaxaca. En 1994, su familia se mudó a Los Ángeles. Llegar a una ciudad nueva y empezar desde cero fue un reto, sin embargo sus padres vieron la oportunidad en esto. La comida es un elemento esencial dentro de la formación cultural al igual que de identidad, a falta de comida oaxaqueña, los padres de Fernando, con trabajo arduo, abrieron Guelaguetza, en ese entonces, un pequeño restaurante en el barrio coreano de Los Ángeles. En sus inicios, Guelaguetza era un espacio pequeño que ofrecía los platillos tradicionales como tlayudas y mole; no empezó como una idea restaurantera, sino como un sueño de cumplir una mejor vida del otro lado de la frontera. El restaurante nació en Koreatown, un barrio donde predomina la comunidad coreana, una plétora de comida y choque de idiomas, ahí la familia López brindaba un espacio para quienes añoraban un recuerdo de hogar, y también conocimiento para curiosos de la gastronomía oaxaqueña. Fernando a la edad de 12 años ayudaba a sus padres con las compras de los productos cada semana, desde muy pequeño se familiarizó con los procesos de la cocina y administración, y se dedicó aprender los cimientos del negocio de su familia. En 2009, cumplió sus estudios en UC Santa Cruz Dirección de Empresas, Economía y Marketing. Ahora, Fernando ahora dirige el Restaurante Guelaguetza con sus dos hermanas: Bricia y Paulina.

 

 

 

 

 

 

Desde que asumió la dirección de Guelaguetza, Fernando ha trabajado para crecer no solo el negocio, sino crear puentes de comunicación e integración con la comunidad. Sin perder la calidad de trabajo, se ha dedicado a nutrir el concepto y objetivo del restaurante y al mismo tiempo integrar nuevos elementos, así haciendo un puente con generaciones pasadas y las nuevas. Por ejemplo, ahora han integrado estrategias de comercio como e-commerce, es posible comprar el mole de Guelaguetza desde su página de internet, con envíos nacionales e internacionales.

 

Fernando y sus hermanas han creado de Guelaguetza un espacio de identidad y empoderamiento, más que un restaurante, es un espacio para recordar sabores, revivir momentos y para muchos otros, descubrir nuevos platillos: desde mole, enchiladas, empanadas, tlayudas, chapulines, mezcal y más. El restaurante ha aparecido en las listas más reconocidas y recibido los premios más importantes, pero la sinergia entre el restaurante y sus comensales no está arraigada a sus reseñas y sinfín de premios, pero sino en el autentico carácter de la comida y espacio.

 

 

Este 2016 cumple dos años de un nuevo miembro a la familia López, Fernando también inició una marca: Michelada Mix bajo I Love Micheladas, compañía que busca integrar micheladas a espacios bares y restaurantes de Los Ángeles. En tan sólo dos años, I Love Micheladas está en más de 140 tiendas de la ciudad y el MicheMobil, una camioneta Volkswagen‘69 con bar integrado, ha recorrido kilómetros. Las metas y caminos de la Familia López siguen creciendo, y construyendo el sueño que una vez sus padres iniciaron por ellos. Fernando López destaca la lucha y revuelta de dejar un país e idioma, costumbres y tradiciones, pero en nueva tierra logra abrir camino y crear una nueva historia.

 

 

Para más de I Love Micheladas, aquí

Y conocer de La Guelaguetza, aquí

Nota para Los Ángeles: Este jueves, noviembre 17, I Love Micheladas tendrá una noche de micheladas y cumbias de Metralleta de Oro en Golden Road Brewing. Evento, acá.