Amanda Charchian

Romántica y surreal. La belleza, cabeza y honestidad en la obra de esta fotógrafa y artista plástica, es sumamente orgánica y con un espíritu joven. Su técnica misteriosa y análoga, rompe y crea experiencias que se relacionan con el amor por la naturaleza

Romántica y surreal. La belleza, cabeza y honestidad en la obra de esta fotógrafa y artista plástica, es sumamente orgánica y con un espíritu joven. Su técnica misteriosa y análoga, rompe y crea experiencias que se relacionan con el amor por la naturaleza. Sus fotos y obras han viajado alrededor del mundo, al igual que su inspiración.

 

 

Amanda Charchian estudió y vive en Los Angeles. Llevó a cabo sus estudios en el Otis College of Art and Design, 2010. Ha tenido distintas exhibiciones, tanto sola como grupales, en distintos lugares, tales como: Chaat, Global Arts Village, New Delhi -India,  The Collective Yes, Stephen Webster – Beverly Hills y Pheromone Hotbox, Steven Kasher Gallery – NYC. Es autora de distintas obras audiovisuales, entre ellas la película de Sister Jane, donde se plasma la esencia de la artista, con arcoíris y halos sobre sus musas, mostrando como retrata algo más que sólo su figura.

 

 

Amanda fotografía exclusivamente con equipo análogo, utilizando distintas exposiciones y luces para lograr los efectos que busca. Aunque realmente le gustan más los experimentos con cámaras que nunca sabe que resultado van a dar, por ejemplo, o colocando distintos materiales encima de su lente, como brillantina o mariposas muertas. Su trabajo varía según la energía y emoción del momento, pues realmente aprecia el poder expresar su creatividad full time como nadie. Tal vez es porque sus padres escaparon del régimen opresivo del islam en los años 70; hoy en día las mujeres no pueden siquiera cantar en público en Irán.

 

 

Analizando las obras de Charchian, se nota una gran presencia de la palabra “sí”, así, como afirmación. Y es que ella dice que es como un mantra en su vida, pues se trata sobre aceptar y ver las cosas como realmente son, y empatizar con ellas a un nivel donde se siente una unión y relación con la esencia de algo. Es así como se resume la magia que logra Amanda Charchian, The White Magic.