Cartas de Ecuador: Cinco Lecciones Que Aprendimos en el Desfile de Fabrizio Célleri

Cristina Maag es la mente creativa y directora de Front Row EC, contribuiting editor de NYLON Español.



A través de su desfile galáctico – acertadamente nombrado “To The Moon and Back” – el diseñador ecuatoriano Fabrizio Célleri me trasladó a una órbita de texturas ligeras, lentejuelas y metalizados.  Con su ya característico afán por el atrevimiento, Célleri se consolida como uno de mis diseñadores favoritos de la región gracias no sólo a sus deslumbrantes diseños siderales, sino también por su estrategia tras bambalinas.   

Esta nueva propuesta rompió esquemas en Ecuador, dando la pauta a seguir con cinco lecciones clave para cualquier diseñador latinoamericano:


 

1.  Se puede tener éxito volando ‘solo’

Al montar su desfile por cuenta propia en Guayaquil, Célleri comprobó que los diseñadores latinos pueden tomar las riendas de su trayectoria sin pagar las altas cuotas de los fashion weeks o plataformas multi-marca.  Sin importar su corte independiente, “To The Moon and Back” logró un impacto innegable que se notó en la prensa y el volumen de la audiencia meta (¡sobra decir que los halagos digitales desde otras ciudades tampoco se hicieron esperar!).


2.  Tu selección de equipo es igual de importante que tu selección de telas

Fabrizio no dudó en buscar el apoyo de profesionales de primera talla sin miedo a los desafíos; en este caso, la producción corrió a cargo del equipo de Andrés Álvarez, conocido pionero de conceptos vanguardistas en Ecuador.  De igual modo, el éxito de un evento independiente está ligado a la elección atinada de patrocinios y alianzas estratégicas, como fue el vínculo entre Fabrizio y Mercedes-Benz.

3. El riesgo va de la mano con el éxito

Pudiera parecer que una pasarela futurista no tiene cabida en Guayaquil, pero “To The Moon and Back” jugó audazmente con matices visuales en la colección, presentación y ambiente.  Cada detalle – desde el estilismo y maquillaje ochentero hasta la rueda moscovita de tinte espacial – aportó a la construcción de una experiencia intrépida y distintiva.  


4.  La creatividad trasciende cualquier limitación

A pesar de que opera en un país con una limitada oferta textil para la moda, Fabrizio desafió a sus circunstancias y sublimó sus sueños utilizando telas nacionales. Los diseñadores a veces sienten que la falta de opciones textiles restringen su creatividad, pero el éxito de “To The Moon and Back” comprueba que estamos ante una nueva coyuntura en la que las supuestas limitaciones develan oportunidades extraordinarias.  Si este fenómeno ya se está dando en Ecuador, indudablemente puede surgir en otros países como Bolivia y Panamá.

5.  No hay mejor momento para ser diseñador de modas en Latinoamérica.
Gracias al alcance sin precedente de las redes sociales y el interés mundial por propuestas únicas y exclusivas que no se masifican, hoy el mundo está a los pies de los diseñadores latinoamericanos.  Estamos viviendo el auge del interés por propuestas que se alejan de lo meramente comercial, lo cual abre cancha a talentos como Fabrizio, cuya creatividad y evolución constante nutre a su público.