Identidad, política y cultura: Grace Jones

Grace Jones será titular del festival FYF, que se llevará a cabo el 27 y 28 de agosto en Exposition Park en la ciudad de Los Angeles. Boletos a la venta, aquí.  

La fabulosa jamaiquina que conquistó el mundo del modelaje, el cine y la música en  los 70 y 80. Desde cine, revistas hasta pasarelas de moda y música, ella ha dejado huella en todo. Para otros, se le identifica por su personalidad agresiva. A Grace se le cuestionaba de estereotipos raciales, sexuales y de género, por lo tanto, su llamativa imágen de apariencia andrógina, la convirtió en la figura emblemática que es hoy.

Grace Jones llegó con sus estrictos y religiosos padres a New York City, desde Spanish Town en el '65. Estudió teatro en el Onondaga Community College, y de ahí pasó a la agencia de modelaje Wihelmina, quienes por no encajar en Estados Unidos por su apariencia y color de piel, la mandaron a Europa, y fue ahí donde despegó su éxito.  

 

Compartió un departamento en París con Jerry Hall y Jessica Lange, y pronto se convirtieron en el trío perfecto bajo la dirección del ilustrador de moda, Antonio López. Tiempo después se convirtió en la protagonista y musa de grandes portadas y pasarelas chic parisinas. Las campañas con Claude Montana, Kenzo e Yves Saint Lauren le abrieron las puertas al mundo de la moda.

Ahí fue el inicio de su gran carrera y comenzó a aparecer en filmes con papeles protagónicos. Trabajó junto con  Arnold Schwarzenegger, quién llegó a comentar el aspecto físico de Jones. Al poco tiempo, artistas contemporáneos como Helmut Newton, Guy Bourdin y Hans Feurer se volvieron sus aliados más fuertes y toda colaboración, por ende, resultaba una obra de arte. Mientras, por las noches iba de la mano de Karl Lagerfeld y Giorgio Armani a Club Sept., la disco francesa más popular de la época.

A finales de los 70, se volvió concurrente a la discoteca asociada con el exceso, Studio 54 de New York City, gracias a su amistad con Andy Warhol y André Leon Talley. Ésta vida nocturna dio pie al inicio de su carrera musical, en plena fiebre de música disco, donde su entonces pareja Jean-Paul Goude (ilustrador, fotógrafo y director de filmes publicitarios) hizo mancuerna con Grace, para trabajar en géneros de disco, reggae, soul y dance.

Con éxitos cosechados, Grace no lograba escapar de los prejuicios de los parametros de belleza, existían rumores de ser una mujer transexual, por su vestimenta exótica y su voz de tono grave. Situación que Jones solamente abrazaba con orgullo y engrandecía su fama stereo-sexual. Este prejucio fue reinvidicado, cuando jones se convirtió en una persona abrazada por la comunidad LGBT, gracias al éxito de su sencillo “I Need A Man”.

 Su obra cumbre, Nightclubbing, y base de su gira, “A One Man Show,” fueron un éxito rotundo, nominándola al Grammy de “Mejor video musical versión larga”, y declarándola de las personas co con más influencia dentro de la moda del siglo XX.

Grace sigue siendo una pionera y engima a sus 67 años. Continúa rompiendo esquemas raciales y de género con determinación y elegancia. Y a pesar de ser una mujer extravagante con su vida en boca de todos, ha decido ser ella quien le cuente al mundo su vida; I'll Never Write My Memoirs, es uno de los libros más esperados del momento.

El epicentro de la cultura ochentera, aún camina con una actitud eléctrica, rebelde y de rudeza, que sostiene, como ella lo mencionó durante una fiesta: “Soy la perra reina de esta selva llamada Nueva York.” Y lo seguirá siendo.