In Real Life: cepillos faciales de limpieza, sus mitos y sus verdades

Probamos dos de los más populares cepillos eléctricos para el rostro, y estos fueron los resultados.

 Creo que cualquier mujer mentiría si dijera que jamás ha odiado su piel. ¡Y no debería ser así! Y es que pareciera que no bastó con la adolescencia y la invasión de gratuitos de todos los colores y tamaños posibles. Cuidarse la piel del rostro sigue siendo una contienda sin fin el resto de nuestras vidas, pero por suerte luego de anos y anos de probar las 100 nuevas fórmulas para la protección de tu piel, las 1000 y un pociones mágicas para regular y limpiar tus poros y las decenas de mascarillas caseras que en ocasiones no hicieron más que agotar los huevos y los aguacates de tu alacena pareciera que llega un momento en que comenzamos a entender que es lo que nuestra piel necesita específicamente.

En lo personal esta es una de mis batallas constantes. Tengo tendencia a rosácea y además algunos desequilibrios hormonales que necesariamente repercuten en la salud de mi piel, por lo que tengo que tener especial cuidado con lo que pongo y lo que no en ella y debo sagradamente limpiar mi rostro con las cremas recomendadas específicamente para mi. Que lio, ¿no?. Pero gracias al cielo nacimos en una era donde la tecnología intenta solucionar todos nuestros problema, y por supuesto la industria estética no se podía quedar atrás.

Recuerdo la primera vez que vi un cepillo eléctrico para limpiar el rostro y mi pensamiento instantáneo: ¿esto es como una cepillo dental pero para la cara?. Y que alejada estaba de lo que era. Si bien los cepillos eléctricos faciales son bastante parecidos a los cepillos eléctricos dentales su funcionamiento es distinto. Con el paso del tiempo se comenzaron a popularizar y aparecer diferentes versiones, entre las cuales dos llamaron siempre mi atención: el típico con cabezal redondo de pelitos y uno que comencé a ver este año en todas partes, que a diferencia del anterior, está hecho completamente de silicona, y que se ve más como  una esponja que como un cepillo.

 

¿Entonces que? Para sacarlas a ustedes y a mi de la duda, decidí probar ambos, y esta fue mi experiencia.

 

Pregunté a algunas amigas que usan de estos cepillos hace un tiempo para saber con cual debía intentarlo por primera vez. La respuesta fue rotunda: Clarisonic. Si bien la oferta es amplia y es posible encontrar otros cepillos por diferentes precios, Clarisonic posee una línea ultra completa, con distintos cabezales para distintos propósitos y tiempos de piel, lo que lo transforma más en un tratamiento que un simple cepillo.

Su uso es simple: como de costumbre usas tu jabón para el rostro y lo reparte sobre tu piel para luego encender tu cepillo y pasearlo sobre tu piel. NOTA: Muchas personas piensan que el cepillo rota, ¡pero eso es un mito! -Yo era una de esas personas, lo admito - Su funcionamiento es en base a vibraciones.  Lo ubicas sobre tu rostro y las vibraciones ayudan a que el maquillaje, la suciedad y los residuos salgan desde lo más profundo y escondido de tus poros para ser removidos cuando te enjuagues la cara.

Debo decir que la sensación es extraña. Algo así como una exfoliación-masaje, pero de hecho no te está exfoliando, solo limpiando en profundidad. ¿Resultado final? Rostro limpio, fresco y con esa sensación after-facial, como recién salida del spa pero justo frente al espejo de mi propio baño.

 

 

Por otra parte tenemos el Foreo LUNA, un brush hecho de silicona hipoalergénica que basa su funcionamiento en su sistema de 8000 pulsaciones por minuto, lo cual ayuda a la apertura de los poros para que todo lo que esté acumulado en ellos tenga espacio para salid de manera gentil. Si bien su propósito es casi el mismo del clarisonic su funcionamiento es distinto. Sus pulsaciones se sienten más potentes sin la necesidad de ser más agresivas y en lo personal, en contacto con la piel es un poco más agradable. Después de terminada la limpieza además de el rostro fresco y brillante, sientes una agradable sensación post-masaje que sin duda es agradable de recibir cuando llegar a tu casa luego de un largo dia.

 

 

Si hablo por mi misma, creo que para mi tipo de piel - es decir complicada, extra sensible y dispuesta a malograrse con todo - LUNA es la mejor opción. Si bien Clarisonic es un producto de alta calidad, está pensado más para personas con piel a todo terreno. Si no tienes problemas con tu piel ni sensibilidad a texturas, entonces es una muy buena opción para aprovechar de eliminar las impurezas de tu piel, pero si - como yo - necesitas un producto un poco menos invasivo entonces un cepillo como el LUNA es el ideal para ti.