In Real Life: Beauty Lift Facial, la técnica de contouring que no necesita maquillaje

 

 

 

Que el strobing, que el contouring, que el baking, que el clowning y quien sabe cuantas técnicas más existen hasta ahora para llamar al proceso a través del cual maquillamos y definimos los ángulos de nuestro rostro. Si bien el contouring fue sin duda el reinante por años, hoy hay miles de técnicas diseñadas para cada gusto con resultados distintos para cada tipo de rostro, piel y estilo. Pero ¿no sería todo más fácil si no necesitáramos de maquillaje para lograr esos resultados? Nuestro rostro es sensible al tiempo querámoslo o no, y sobre-maquillarlo para disimular el paso del tiempo no hace más que apresurar su envejecimiento, lo cual nos pone en medio de un círculo vicioso del que no sabemos como escapar.

 

Pero gracias al cielo alguien pensó en nosotras y decidió investigar cuál era la forma menos invasiva, más beneficiosa y permanente en el tiempo para lograr esa definición y salud que buscamos en nuestro rostro sin la necesidad de tener que recurrir a los pinceles y el maquillaje, y es  así como nació el Beauty Lift Facial, una técnica que en vez de maquillar, transforma los músculos de nuestra cara para que ellos hagan el trabajo.

 

Pongámonos en esta situación: día de gimnasio. Te subes a la trotadora y corres sobre ella unos 30 minutos. Los 5 primeros son algo dolorosos, los siguientes 20 la adrenalina y las endorfinas se apoderan de tu cuerpo y los últimos 5 sientes que nada te puede vencer. Bajas de la trotadora y tus piernas se sienten algo lánguidas, pero llenas de fuerza y tu cuerpo fortalecido. Repite esto por un mes y de seguro la forma de tus músculos cambiará, dejando ver una nueva silueta, más tonificada y marcada que 30 días atrás. Ahora imagina los mismos resultados pero con alguien haciendo el esfuerzo por ti. Eso es el Beauty Lift Facial.

 

 

Este tratamiento - que está entrando fuerte a los Estados Unidos y algunos lugares de Latinoamérica - se inspira en los métodos de belleza asiáticos, que no dependen de maquinarias y tecnología para ayudar al cuerpo sino más bien del contacto, de la aplicación de fuerza y vibraciones a través de las propias manos y de la manipulación de los músculos y la piel para conseguir resultados más duraderos y menos invasivos. Y eso es justamente lo que ocurre con el Beauty Lift Facial: te acuestas durante 50 minutos mientras manos expertas masajean tu rostro promoviendo el desarrollo y tonificación de sus músculos, para que el contouring se logre a través de luces y sombras reales.

 

Tuve el gusto de probar el tratamiento en el Guerlain Spa del Waldorf Astoria ($250)- el único lugar en Estados Unidos especializado en este tratamiento - y debo decir que la sensación es exactamente la que describí en un comienzo: al principio es algo doloroso (pero así debe ser, pues no es un masaje sino más bien una rutina de ejercitación para tu rostro) para terminar con esa sensación after gym de haberlo dado todo y haber puesto cada músculo a trabajar - solo que en esta ocasión alguien lo hizo por ti.

 

 

Algo increíble de la aparición de este tipo de tratamientos es el poder depender menos de los maquillajes. Si bien eso no implica que dejemos de usarlos - a quien queremos engañar - el poder enfocarnos más en los colores que en las formas es ciertamente un alivio y un descanso para la piel, por lo que nos estamos dando un regalo adelantado pensando en nosotras mismas del futuro.