In Real Life: Probamos Una Ecuación Para Medir Nuestra Productividad

Amo lo que estoy haciendo, por lo que trato de ser lo más productiva posible en la oficina. Procuro no estar en Facebook o Instagram todo el tiempo, y contestar lo menos que puedo el celular. Pero life happens, y a veces termino leyendo artículos que encuentro –según yo– interesantes o inspiracionales para futuros artículos, y de la nada me ecuentro leyendo cosas como, La historia de la verdadera Chuchita: Cómo y Quién la Bolseó –No es broma, lo leí hace tres días–.

 

De acuerdo con la profesora de la Universidad de California Irvine, Gloria Mark, que estudia la distracción, cada vez que algo nos interrumpe en el trabajo, perdemos 23 minutos y 15 segundos en recobrar absoluta concentración. En otras palabras, “30 segundos para chechar Twitter”, no son 30 segundos tirados a la basura: son 23 minutos. Atrasa nuestro progreso mental por casi media hora (suponiendo que nada te distraiga por los próximos 30 minutos). Cuando supe sobre la ecuación de Mark, pensé, “¿Cuántos minutos pierdo durante el día?” Para responder a esa pregunta, ayer anoté todo momento que podría invadir mi proceso creativo.

 

Déjenme decir que los resultados no dan mucha esperanza a todo aquel que es devoto a obtener resultados positivos y productivos en un día normal de trabajo.

 

Esto es lo que registré:

10:18 - Empecé a trabajar

10:33 - Fui a servirme un té verde

11:52 – Esteban, nuestro director de fotografía, me hizo reír

12:03 - Se me metió una basura en el ojo

12:16 – Baño

12:45- Facebook

12:49 - Nos volvimos a reír con Marty, nuestra editora en jefe.

1:51 - Whatsapp de mi mamá

2:29 - Me levanté por mis lentes para ver

3:16 – Comí – Instagram

3:34 -Whastapp de David

4:17 - Whatsapp de María

4:22 – Vi fotos sobre los Mc Donald's más cool del mundo

5:09 - Baño

5:29 – Me mandaron una foto por Whatsapp que me hizo reír

5:56 - Hice un test de mecanografía

6:46 – Baño

7:20 – Terminé de trabajar

Entonces, según los cálculos, perdí 418 minutos y 30 segundos minutos de mi concentración. Así que solamente rendí al 100 por ciento, 2 horas de las 9 que debería.

 

A ver, ¡¿QUE?! Según yo nunca me sentí distraída, yo “mujer-súper-multitasking-todo-lo-puedo”, acabé lo que tenía pendiente ayer. Gloria Mark afirma que definitivamente uno puede lograr terminar bien su trabajo, pero como nos toman 23 minutos en compensar esa pérdida, forzamos la mente a trabajar más rápido. El precio es más estrés, frustración, presión, esfuerzo, y por lo tanto, el cansancio físico y mental al final del día.

Claro, tampoco es bueno estar tanto tiempo sin parar de trabajar. Todos necesitamos un break, pero con esto entiendo que tengo que minimizar las distracciones, ordentar mis prioridades, hacer un plan diario para trabajar ininterrumpidamente, y así no llegar en calidad de bulto a mi casa. Recomiendo altamente que lo intenten. Es interesante y divertido.

Por cierto, si estás leyendo esto, cuenta como una distracción.