Pirotecnia, el sello discográfico del futuro

Levantar un sello discográfico es sin duda una tarea difícil. Lograr el equilibrio entre profesionalismo, oído y horizontalidad es requisito fundamental para no quedar sumergido entre la masa como otro intento fallido de representante. Hoy en día los sellos independientes tienen un nivel de poder en la música latina que no habían tenido nunca antes y esto se debe, en gran parte, a que las cabezas detrás de ellos saben lo que están haciendo y han escuchado lo que la industria musical necesita. Bajo estos parámetros es que durante el 2014 en Chile nació Pirotecnia, un sello fundado por el reconocido Dj Raff que buscaba no sólo representar artistas, sino invitarlos a formar parte de una comunidad musical y trabajar de un modo distinto a cualquier cosa que se hubiera visto antes.

Hace unos días el equipo completo se presentó en la LAMC y encendió la noche neoyorquina en una fiesta de lo más variada que se pueda imaginar dentro del marco de la electrónica. Conversamos con ellos y esto fue lo que nos contaron.

 

¿En qué están en este momento?

Lo más importante es que vinimos acá a lanzar nuestro primer vinilo y vamos a llegar a Chile a promocionar lo mismo y a hacer fiestas que difundan este nuevo trabajo. También vamos a llegar a la promoción de nuevos EP's y nuevo material del sello.

 

En ese sentido, ustedes aparecen en medio de la montaña rusa que han vivido los sellos musicales en Chile. ¿Cuál creen que es la importancia de Pirotecnia en este constante tira y afloja de la producción musical chilena?

Pirotecnia es heredero de los primeros sellos independientes que se forjaron a principios del 2000. Hubo un momento en que los grandes sellos empezaron a desaparecer por la misma ambición de ganar mucho dinero sin tomar en cuenta la tecnología y los avances e incluso a los mismos artistas, cayendo finalmente todo por su propio peso. Entonces aparecieron muchos sellos independientes que si bien partieron desde abajo, buscaban crecer hasta evolucionar hacia estos grandes sellos, y finalmente eso tampoco emergió. Finalmente nosotros aparecimos el año pasado un poco buscando lo mejor de cada mundo, sabiendo que no podemos dejar de lado la organización y el trabajo duro pero siempre manteniendo el contacto con los artistas y en un nivel un poco más horizontal. En ese sentido nuestro sello es una vitrina más que un manager.

 

Pirotecnia no funciona solo como sello sino además como una manera de mostrar el trabajo musical de un grupo en el que al final todos forman parte del equipo de los demás, ¿no?

Sí. Es bonito lo que pasa en Pirotecnia en ese sentido porque estamos descubriendo juntos dónde está el punto en el que se juntan todos nuestros estilos y eso ha funcionado super bien. En nuestro compilado hay cierta mano y cierto color que nos caracteriza, pero a la vez se mezcla con algo único de la propuesta de cada uno de nosotros. Hay respeto por la propuesta individual de todos, pero cuando se ve el conjunto finalmente, todo es coherente  y eso es porque lo que hacemos siempre va desde un trabajo super profesional.

 

Pirotecnia apareció en el peak del mundo del internet. Redes sociales, aplicaciones musicales y cientos de maneras de compartir la música tras un click hacen que hoy la difusión funciones de una forma distinta. ¿Creen que eso ha jugado a su favor?

Creemos que la tecnología y las conexiones hay que tomarlas de manera seria y consciente. Es una parte del funcionamiento del sello que tomamos muy seriamente porque al final, es también un discurso y una forma de presentarnos. El peak de internet como elemento de distribución de música fue hace 6 o 7 años, cuando regalar la música significaba algo, y por lo mismo estamos buscando hacer algo distinto, porque eso ya se hizo común. Sacar un vinilo y estar presentando eso, trabajar con artistas gráficos para realizar nuestras portadas y crear algo que no sea desechable como la mayoría de las cosas en internet es donde tratamos de poner el ojo.

 

Por lo mismo integran mucho las artes en sus producciones ¿no? El paso de producir en el estudio al paso de generar el disco y luego presentarse en vivo en su caso envuelve un proceso que necesariamente considera que cada vez que suban al escenario tengan que variar la presentación.

Absolutamente. Y se trata de reflejar el colectivo que somos. Cuando subimos al escenario esa sinergia que hay entre nosotros se refleja hacia el público y para nosotros es importante traer cosas nuevas y sorprender a nuestro público con detalles que nos caracterizan. Hay preocupación por todas las etapas, desde la producción y la masterización del material hasta el momento de la fiesta misma, y nos preocupa que cada canción y cada presentación sea diferente. Al final depende siempre del tipo de fiesta, del público, del momento y esa es la gracia de ser DJ también, que no es azaroso, pero siempre va a ser distinto.

 

En general ¿Cómo funciona un día normal para ustedes?

En torno a la música todo el día. Si bien haciendo cosas distintas sea tocando, produciendo o generando los recursos para poder vivir de la música, en general para todos este es nuestro interés principal. Hacemos de todo, habemos desde arquitectos y locutores radiales hasta gestionadores culturales en el equipo y todos tenemos nuestra vida aparte de Pirotecnia, por supuesto, pero al final del día todo lo que hacemos nos une en el punto del amor que sentimos por la música que hacemos.