Finn-ish, Flower-ish

Si lo habrás notado, desde hace unos días el frío empezó a sustituirse por calor. O al menos, el sol se dignó a salir a ratos. Así es, la primavera ya le dijo al invierno “Quítate que ahí te voy” y mientras que nuestros arbolitos navideños ya descansan tristemente en el más allá, se acerca el momento de ponerse un poquito más coloridos.

Primavera es una palabra que de inmediato nos relaciona a dos cosas y no me dejarán mentir. La primera, son aquellos borrosos pero seguramente penosos recuerdos de nosotros disfrazados de perrito en el kínder coreografiando una bella melodía de Cri Cri. Y ya en terrenos más normales, la segunda obviamente son las flores.

Estamos llegando al momento en que todos los escaparates de las tiendas sacan sus props de florecitas, pajaritos y maniquíes vestidos con el must de temporada: estampados de flores.

Pero por alguna razón, la mayoría de estos textiles resultan de hueva porque son demasiado literales, cosa que me ha llegado a causar un gran conflicto. No sin olvidar la típica corona de Lana Del Rey que creo que a todas ya nos debería de dar roña a estas alturas.

Pero fue precisamente hace unos años cuando mi naturaleza hater por el tema por fin murió y lo hice imaginando el clima opuesto. Pensar en Finlandia es pensar en uno de los lugares más fríos y en uno de los mejores países para vivir. Pero por otro lado, Finlandia también es hablar de creatividad y de la mejor.

Googleando un día “diseño en Finlandia” me topé con una palabra que rompería todos mis paradigmas sobre las flores: Marimekko.

Primero pensé “¿Cómo jodidos se pronuncia eso?” y luego de dar click a la sección de imágenes, mi pantalla se llenó de los estampados más hermosos que me pude encontrar.

Marimekko es una firma que vio la luz en Helsinki y que revolucionó la moda por ahí de sus inicios en los años cincuentas con sus clásicos estampados, sobre todo el que robó mi corazón; uno de flores en color rosa.

Fue entonces cuando empezó mi casi obsesión por la firma finlandesa y mi emoción subió al mil cuando la trajeron a México. Lo más cool de todo es que puedes encontrar desde una linda funda para celular hasta una libreta de pasta o un coqueto vestido. Y para que compruebes la belleza de los textiles de mi amado Marimekko, te dejo esta pequeña galería para que te unas a mi club de fans. B-E-AUTIFUL!