De Pharrell Williams a Mac DeMarco: las gorras están de moda

Proveniente lo mismo de la cultura del rap que de cierta reminiscencia a la última década del siglo XX, la gorra hoy en día se ha impuesto como un accesorio indispensable.

Thurston Moore mencionó, en algún punto de los años noventa, que el rap era el nuevo punk. Y lo decía no sólo como una afrenta personal al rock, sino para dimensionar la total influencia que ha tenido el ritmo y la rima sobre la cultura popular del mundo. Parte esencial de esta cultura es la vestimenta: desde los icónicos tenis Jordan, hasta las chamarras deportivas o el afamado bling bling han creado un estilo completamente identificable con el género de las rimas y el ritmo. Sin embargo, uno de sus accesorios más utilizados, y que hoy en día ha logrado invadir todo espectro de la cultura popular, es la gorra.

 

 

Durante los años ochenta, vimos a gente como Public Enemy o Wu Tang Clan utilizar un sinfín de gorras con motivos de béisbol. Más allá del simbolismo que puede representar utilizar una marca deportiva como símbolo de identidad (ya que, como bien dice Juan Villoro, el fanatismo deportivo nos regresa al estado de tribu, donde compartimos y generamos códigos comunes), se trata de no abandonar las raíces del barrio, de la calle, del hood, donde es muy común ver a la gente utilizar gorra con diversos propósitos, que van desde la comodidad de no tener que peinarse, hasta pasar desapercibido, sobre todo en lo concerniente a aquellos drug dealers provenientes de los suburbios.

 

 

Para los años noventa (con una pequeña ayuda del grunge) el mundo de la moda se llenó de referencias callejeras o provenientes de nichos que le parecían ajenos. En ese proceso, la gorra se universalizó en la cultura juvenil: skaters, figuras del rock, íconos de la moda, etcétera, se unieron a la fiebre de cubrirse la cabeza. Para la primera década del siglo XXI, este accesorio se modificó de tal manera, que logró una sofisticación nunca antes vista: ahora las gorras no sólo representaban a un equipo, al barrio o la comodidad, sino que se volvieron símbolos de status o bien, sus diseños se elevaron cualitativamente.

 

 

Hoy en día es común ver a gente como Pharrell Williams (vía su marca de ropa, Billionare Boys Club) o el colectivo OFWGKTA, diseñar sus propias gorras y venderlas a su público como un símbolo de identidad, pero también como una forma de expandir su influencia a terrenos como la moda. Por otro lado, existe una especie de reapropiación menos glamourosa y mucho más cercana a la gorra que se usaba para patinar en el barrio por parte de gente como Mac DeMarco (su imagen está completamente asociada a su inmensa colección de gorras) o esa especie de grupo fashion rock llamado DIIV, quienes, en un claro homenaje al espíritu adolescente de los noventa, utilizan gorras menos sofisticadas, pero cuyo simbolismo resulta igual o más fuerte que las ya mencionadas.

 

 

Hoy en día, el mercado de las gorras está en auge: lo que fueron los lentes de pasta para la primera década, hoy lo son estos accesorios. Ponte la gorra y piensa en el barrio, que ahí, más allá de géneros, está la verdadera esencia de la cultura adolescente.