La revolución del plus size

It-Girls, Eat-Girls, Fashion Bloggers, Fatshion Bloggers, Minus Size, Regular Size o Plus Size: somos, ante todo, mujeres.

Leí en un libro una frase que me hizo pensar por primera vez sobre los paradigmas de belleza: “No está mal ser bella; lo que está mal es la obligación de serlo”. Y es que así pareciera que se mueve el mundo de hoy. Las personas suelen ser divididas en dos grupos: las que encajan en los parámetros y las que no. Plus Size por aquí, Plus Size por allá, sin duda uno de los conceptos más manoseados en la industria de la moda. Y es que lo de tallas ha sido desde siempre tema de debate; ya fuera para las modelos, para las participantes de concursos de belleza, los anuncios de moda, la televisión, el cine y una interminable lista de mujeres que lucen cuerpos excesivamente delgados, la búsqueda de la delgadez se ha transformado en un ideal que poco a poco comienza a tener adversarios que se atreven a alzar al voz.

 

El tema es que pareciera ser que durante años a las mujeres con más curvas o de más peso se les estuvo enseñando a esconderse. Con listas de consejos y tips por todas partes para “disimular tus imperfecciones” o “restarte kilos”, se nos implantó en la cabeza que así es como siempre debemos lucir: más delgadas de lo que somos. Pero desde hace unos cuatro años y haciendo uso del poder de las redes sociales, bloggers como Gaby Gregg (@Gabyfresh), modelos como Tara Lynn o actrices como Christina Hendricks han dado un vuelco a la situación demostrando que no hay nada que disimular ni mucho menos esconder, ¡y cuánta razón tenían! Con esto se desató una revolución a la que cientos de mujeres se unieron dejando atrás tanto paradigma.

 

 

El gran problema por el momento parece ser definir qué es realmente Plus Size. Recordemos la campaña de Calvin Klein en la que Myla Dalbesio modelaba la ropa interior de la marca siendo considerada como la primera modelo Plus Size en hacerlo. ¿La causa que hizo arder Troya? Myla tiene talla 40 (que es por lo demás la talla más común entre las mujeres del mundo). Entonces es cuando comienzan las preguntas y el debate: ¿Es Plus Size todo lo que no sea una talla Super Skinny? ¿Realmente podemos encajar sólo en una de ambas categorías? ¿No existe la opción de ser simplemente una talla sin fichaje? Por lo demás siempre me ha llamado la atención que solo existan etiquetas para las tallas grandes, pero ¿y el “Minus Size”? Y ahí es quizás donde radica el mayor problema. Nos hemos acostumbrado a ver las tallas mínimas como algo normal y el Plus Size como algo diferente o fuera de norma. ¿Alguien con talla 42, 40 o incluso 38 debe ser catalogada como Plus Size? Lo sé, son cientos de preguntas, pero al parecer cada vez más personas se lo cuestionan.

 

 

Alrededor del mundo han nacido movimientos que han intentado frenar los extremos requerimientos de la industria de la belleza impulsando a las marcas a hacer campañas publicitarias más diversas, donde todo tipo de mujer se pueda sentir representada. ¿El resultado? Un enorme crecimiento en las ventas en todas las firmas que han decidido incluir más tallas en sus producciones. Al final todos salen ganando. Por ejemplo, con Candice Huffine como la primera Plus Size en el famoso calendario Pirelli, luciendo bellísima y llena de sensualidad que nada tiene que envidiar a las demás modelos.

Ahora bien, es fácil decir todo esto, hacerse todas estas preguntas y enlistarnos para ser parte del ejercito Pro-Sizes, pero cuando tenemos que poner en acción todas nuestras convicciones sobre el tema se nos hace difícil porque el paradigma sigue siendo aún muy fuerte. Con cientos de imágenes inundando Tumblr y Pinterest bajo etiquetas como “Thigh Gap”, “Hot-Dog Legs” o “Bikini Bridge” se nos hace más complicado creernos el discurso de que hay un camino abierto a la real aceptación.

 

 

Aun así y a pesar de todo, del debate, las polémicas y la cuesta arriba del camino, viene una esperanza de cambio. Con ya miles de Instagramers Plus Size en las redes con millones de seguidores, con una industria dispuesta a empezar a dar espacio y cabida a todos los tipos de cuerpos sin necesariamente encasillarlos dentro de una cate-goría, y con todas nosotras al fin diciendo lo que opinamos al respecto, lo que se ve venir es ciertamente más agradable que el vivir acomplejadas por nuestros cuerpos: It-Girls, Eat-Girls, Fashion Bloggers, Fatshion Bloggers, Minus Size, Regular Size o Plus Size: somos, ante todo, mujeres.

 

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