Moda Sin Vida, Moda Funeraria

La moda comunica y decora pero en ocasiones, calla, se queda muda y es en los funerales donde así sucede.

La moda comunica y decora pero en ocasiones, calla, se queda muda y es en los funerales donde así sucede. En ese silecio, la moda funeraria susurra los temores y las necesidades de las sociedades.

Normalmente abordamos la moda desde la extravagancia y lo decorativo, pero ¿qué sucede cuando se aborda desde una visión contraria? es decir, desde la austeridad y con la intención de quitarle todos sus significados y convertirla en el uso de una simple prenda que cumple la función de vestir sin comunicar. 

La moda para funerales logra captar la esencia de lo que la ropa es sin decoración, es la moda muda, la que no tiene algo para decir. Se mantiene estática, pasa desapercibida, está hecha y fue elegida para no ofender y no ser vista. Vale mucho la pena intentar escuchar el susurro de éstas prendas, porque revelan la forma en que las sociedades ven la muerte, nos narran el cuento de hadas sobre la vida y nuestro temor a la muerte. Mientras el cadaver se decora discretamente es al mismo tiempo el centro de atención; pasa lo mismo con la moda, se vueve recatada, muerta, como la persona misma.

 

Vestido negro gótico de Lolita Schwarz, inspiración de la era victoriana y ahora usado en cosplay.

 

Sombrilla funeraria. 1895-1900

 

Velo funerario. 1895. The Metropolitan Museum of Art.

 

Joyería funeraria fabricada con cristales, antes de 1867.

 

La familia Kennedy, 1963. El sentir de todos los estadounidenses se reflejó en esta foto. La ropa de los presentes es discreta pero evidentemente costosa.