Nunca subestimes el poder de una mujer

Desde hace un par de años hasta el día de hoy, nos encontramos rodeados (tal vez inconscientemente) de una nueva onda feminista, ¿A qué me refiero? A que últimamente se le ha prestado especial atención a un grupo de mujeres que hacen un trabajo relevante. El feminismo se refriere a esta idea de que las mujeres, no importa la raza, nivel socioeconómico, ni ocupación, merecemos el mismo derecho, respeto, oportunidades y libertad de expresión que los hombres, equidad de género. 

Este concepto ideológico y político, abarca todos los ámbitos en la vida de la mujeres y hoy en día está por todos lados. Mencionaré un par de ejemplos; en lo político, mujeres como Malala Yousafzai, que a los 17 años fue ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2014 como defensora de la educación de las niñas; Emma Watson, como embajadora de las Naciones Unidas y su discurso sobre la igualdad de género. Laura Bates, la escritora feminista, fundadora del “Everyday Sexism Project”, que es un blog donde se exponen casos de sexismo en todo el mundo con más de 50,000 usuarios. En la cultura popular, series como Girls, donde abordan temas como el aborto, la imagen corporal y la relación con las redes sociales; en la industria de la música, representantes como Rihanna o Beyoncé que hizo popular el #feminism, haciendo que mujeres que no tenían idea del concepto lo googlearan y se informaran; por otro lado, dirigidas a un público menos masivo están, Grimes y Pussy Riot que son otras voceras del movimiento. 

 

El feminismo hoy reclama más allá del derecho a votar, o de tener el mismo salario que un hombre, su “speech” toca temas como la decisión individual de qué hacer con nuestro cuerpo, incluyendo temas como el aborto, o cirugías estéticas. La mujer feminista tiene un control dominante sobre su sexualidad y su cuerpo sin importar los parámetros establecidos por la sociedad. 

 

"El zeitgeist cultural siempre afecta en la moda. Por ejemplo, la colección SS’15 de Chanel donde Lagerfeld armó a sus modelos con pancartas con mensajes como He for She, lo que me hace recordar los primeros diseños de Coco Chanel que pretendían liberar a la mujer de una vestimenta incómoda y me hace pensar en ella como una de las pioneras feministas en el mundo de la moda junto a Mary Quant y la liberación de la mujer a través de la mini falda en los 60s. Por otro lado la colección SS’14 de Prada que utilizó el concepto como referencia creativa tanto en la colección como en la campaña. Esto no quiere decir que el “high-fashion” se esté volviendo feminista, más bien, está aprovechándose de la situación de una manera muy conveniente. 

 

La verdadera razón por la que decidí escribir este artículo es por qué desde hace tiempo comencé a notar la influencia del feminismo en la forma de vestir y en las redes sociales, principalmente Instagram, de muchas mujeres jóvenes, sobretodo de la estética que la revista “Rookie” maneja, esta estética “teen” representada por la “editor-in-chief” Tavi Gevinson y su equipo, donde destacan la artista y fotógrafa Petra Collins, y las diseñadoras Julia Baylis y Mayan Toledano.

 

En parte, ellas representan el feminismo digital, el feminismo en las redes sociales, son la parte estética de éste. Rosa pastel, “dreamy”, adicción a los emojis y estampas, "girl love", no estándares de belleza, sexualidad femenina, nostalgia a estéticas pasadas, romanticismo, cosas DIY, “glitter”, entre otras cosas, son elementos que pertenecen a esta estética que va tomando más fuerza y es adoptada por muchas jóvenes de todo el mundo, tal vez sin conocer el “background” y el argumento de éstas y muchas otras chicas feministas que luchan en el cyber espacio para tener un lugar respetable en la sociedad, sobretodo en el mundo laboral. 

Y es aquí cuando surge la pregunta ¿es realmente el feminismo lo que está de moda?, ¿o es sólo la imagen de éste lo que realmente importa aquí?