Pisadas de goma

The Manrepeller

Recuerdo el día en que como de costumbre, abrí uno de los tantos blogs que suelo revisar religiosamente todas las mañanas. Ese hábito tan mío que parece hasta obsesivo de leerme las interminables entradas de los blogs de moda.

Ese día, encontré algo diferente y que me pintó una sonrisa en la boca. ¿A caso eran esos extraños sneakers el objeto de deseo de las fashionistas del momento?

De repente me invadió la curiosidad y decidí investigar quién era el responsable de semejante modelo tan peculiar. Y una vez más haciendo honor a mi hambre de conocimiento (por no decir metichismo-ociosidad), me topé con un nombre: Isabel Marant.

¿Isabel qué? Me pregunté a mi misma. ¿Isabel Marant diseñó esos sneakers tan increíbles que se ven divinos con unos skinny jeans bien pegaditos?

Posterior a ese cuestionamiento personal decidí buscar el precio de esas joyas, porque obviamente tenían que ser míos.

Una vez hecho esto la sonrisa se desdibujó de mi cara y decidí que serían como mi amor platónico. Como esa ilusión que tenía en la pubertad de que Aaron Carter era mi novio y que solamente en sueños esto podía ser realidad.

Después de ese día en el que vi que los pies de Leandra Medine se adornaban con mis preciados wedge sneakers no podía siquiera imaginarme que sería el inicio del reinado del sports look.

Hoy, dos años después de aquel verano que vio nacer los tan amados (y a la vez odiados) “Ugly Shoes”, me encuentro rebozante de felicidad porque al fin el calzado deportivo pasó de ser un look relajado de fin de semana a tomar por sorpresa las pasarelas de la semana de la moda.

Y es que ¿Quién en su sano juicio se iba a imaginar que el káiser de la moda mandaría a su escuadrón de modelos con un par de sneakers de tela de tweed con el clásico sello de Chanel?. Al menos, he de admitir que yo no.

El Sneakers Trend ya es una realidad que al parecer viene bastante fuerte y amenaza con quedarse otro ratito más.

Y bajando a terrenos más realistas, ya no es imposible que podamos adaptar esta tendencia a nuestras no tan abundantes carteras.

Las mortales como yo podemos armar outfits bastante regios con unos Sky Hi Dunks de Nike, unos skinny jeans, una camisa de denim y un messy hair para salir a partir plaza.

Ahora lo que antes se consideraba un look fachoso pasó a tener un twist muy versátil que nos permite utilizar unos Converse blancos con una pencil skirt, un blazer y ¿Porqué no? Hasta con un vestido de lentejuelas.

La verdad es que he de admitir que pensé que mi época de andar en tenis se había desmoronado con la graduación de la universidad. Siendo diseñadora siempre optamos por el outfit más cómodo que nos permita sobrevivir a las jornadas en época de entregas.

Pero por suerte, las pisadas suenan cada vez más fuertes en las calles inhundando los closets de las reinas del streetstyle. Y por consecuente, siguen siendo los dueños de mis quincenas cada que me topo con un par que me roba el corazón...