¿Por qué son importantes Super Furry Animals?: un repaso por su discografía

En el presente, el concepto de un buen grupo de rock a diferido radicalmente desde sus tiempos de mayor relevancia, hace entre cuatro y seis décadas. El rock atravesó varias fases y etapas, comenzando por el blues interpretado por blancos estadunidenses, a grupos de ingleses imitándolos, la invención de letras inteligentes, la adición de drogas psicodélicas, los excesos que estas impulsaron y el posterior exorcismo de todo esto en algo comúnmente denominado punk rock. Dentro de esta trayectoria, existe la fibra misma de las leyendas del rock & roll, los mitos, sus clichés y sus fundamentos clave. Sin embargo, no terminó ahí su ímpetu vanguardista que en aquel tiempo gozó de su mayor influencia. Hoy la música popular en general no un tiene fundamento intelectual detrás, la atracción mística que hipnotiza a las masas gracias a un escape a las fusiones fantásticas de electricidad y triunfo. Hoy todo es regido por algunos medios de comunicación, los cuales son parte de consorcios que son dueños de disqueras, marcas de productos, así como de los mismos medios. Es por esto que la calidad de la música popular actual en su mayoría es plástica, falta de inspiración, desprovista de romper esquemas y negada a lo que signifique buena calidad/esfuerzo. Por suerte aún existen excepciones.

 

 

En Cardiff, la capital de Gales, país occidental a Inglaterra, se formó en 1993 una agrupación que sacudió las nociones de lo posible para un grupo de rock, particularmente en aquella década que fue la última en donde la guitarra fue la piedra angular de la música popular a nivel trasatlántico. Super Furry Animals fueron una pieza esencial de un renacimiento que se efectuó en Gales durante los 90, gracias a su experimentación en la que lejos de tomarse en serio, imperaron unas ganas de poder jugar con toda la historia del rock – de toda la música popular– poder moldearla y alterarla y recrearla. Importante es mencionar que a mediados de los 90, el panorama musical, particularmente en Reino Unido, estaba en medio de un “zeitgeist” conocido como la era del britpop, en donde surgieron varias agrupaciones de rock que dominaron la misma cultura, sirviendo como una celebración social de su mayor logro del siglo terminante, su exportación de música de alta calidad. Desde el punk rock, el Reino Unido mantuvo su control sobre la mayoría del material musical en boga, en los 80 grupos como The Smiths mantuvieron vigente la ocurrencia de la guitarra como arma artística. Stone Roses regresaron una gloria olímpica ausente desde los 70 al rock y dio pie al britpop de Suede y Blur.

 

Es muy importante mencionar otro grupo de géneros trasatlánticos orientados a la instrumentación electrónica, en particular los géneros de house y techno, iniciados en las ciudades de Chicago y Detroit, respectivamente, pero como fue el caso del rock tres décadas antes, fueron los británicos quienes perfeccionaron las innovaciones estadunidense. Por lo tanto, para los 90 ya se había generado incluso toda una nueva denominada subcultura detrás del acid house, estilo nacido en Manchester en donde nacieron los raves en el primer superclub, The Haçienda, algo que alteró el rumbo de la música popular radicalmente. Entre tanto, en los 90 había una rivalidad colaborativa entre los dos estilos, principalmente en la aparición esporádica de miembros de conjuntos en colaboraciones de otros; ejemplo: Paul Oakenfold con Happy Mondays en su tercer LP Pills “n” Thrills and Bellyaches. Todo esto fue el panorama mediante el cual Gruff Rhys - guitarra/voz, Huw Bunford - guitarra/voz, Guto Pryce - bajo, Cian Ciaran – sintetizadores/teclados/voz y Dafydd Ieuan – percusión/voz comenzaron su carrera profesional como Super Furry Animals.

 

No cargaban con la seria solemnidad hacia conservación con la que llevaron adelante la música en los 90, por lo que SFA siempre representó una libertad y versatilidad asombrosa que los hizo sobresalir desde el inicio de su carrera con su primer sencillo: “Hometown Unicorn”, un tema que trata de una supuesta abducción por extraterrestres. Su debut fue lanzado por la mítica disquera Creation Records en 1996, Fuzzy Logic, causó una gran impresión en la escena británica., fue refrescante la manera con la que manipularon pegajosas melodías, abrasión distorsionada punk, rastros de techno y un sentido real de pop. Todo esto logró que Fuzzy Logic alcanzara el número 23 de las UK album charts. El primer lanzamiento posterior a su debut fue el sencillo controversial, “The Man Don’t Give a Fuck”, lanzado en diciembre del ‘96, en donde utilizaron un sample “loopeado” del coro de un tema de Steely Dan en su segundo LP del 73: Countdown to Ecstacy. SFA solamente tomó el trozo que menciona en inglés. Este tema representa la confrontación iconoclasta con la que SFA demostró su (anti) retórica. Esta canción ha sido su cerradora a través de su carrera, y sus versiones épicas de más de veinte minutos sirven de exhibición del rango talentoso de la agrupación. El tema alcanzó el número 22 de los UK Singles Chart sin jamás aparecer en la radio.

 

1997 trajo su obra maestra, el segundo LP Radiator. Estos primeros años de SFA sobresalen por su impecable propulsión de rock & roll, una abundancia de hooks y coros pegajosos, guitarras incendiarias, fabulosos glitches y beat techno, y unos coros que le podrían causar orgullo a Brian Wilson de Beach Boys. La culminación de esta gran etapa consistió en la variedad que compone a Radiator. El himno “Demons” es uno de los temas más importantes no sólo del repertorio de SFA, sino de todo el género britpop, una explosión de exuberancia arremolinada entre elementos de tantas épocas y estilos pero con un resplandor que ocasiona un place auditivo sin alcanzar el hartazgo nunca. “Play It Cool” cargó con un funk y un coro que muestra la sutilidad de su versatilidad. “Hermann ♥s Pauline” tiene satíricas referencias a los padres de Einstein, al Che Guevara y Marie Curie. “The International Language of Screaming” , “She’s Got Spies” y “Down a Different River” sobresaliendo como excelentes temas. El disco marcó la primera ocasión que el artista gráfico Pete Fowler realizó el arte animado de su portada. A pesar de su excelencia, no logró ser el éxito esperado (27 en los UK Album Charts), y lograron que la prensa musical los adulara mucho más que el resto de sus contemporáneos. No obstante, la consistencia en calidad de Radiator ha envejecido a perfección como un buen vino.

 

Ante la falta de éxito, en parte debido a la atención que Creation le dedicaba a Oasis (a su entonces-nuevo LP Be Here Now, un fracaso comercial) y no a SFA, rápidamente lanzaron a principios de 1998 el Ice Hockey Hair EP, una joya. El tema homónimo de siete minutos es argumentalmente su mejor obra, porta un sonido pop envidiable para cualquiera. Es aquí donde SFA noventero explotó sus capacidades, punk rock, pop sesentero, el funk de Happy Mondays, coros de Elvis Costello y un sonido de Abbey Road, todo envuelto en una mezcla ya propia, era claro que SFA eran de los mejores grupos de rock hasta ese momento. Aquí es donde se responde a la pregunta, ¿por qué son importantes? Ice Hockey Hair responde esa pregunta con absoluta diligencia. El EP alcanzó el 12 de los UK Singles Chart, su mayor éxito hasta el momento. A partir de este punto en su carrera, abandonarían en gran la perspicacia punk que ancló su material hasta entonces. 1998 trajo su recopilación de lados B Outspaced, en donde se apreciaron los rudos orígenes de la banda y sus disparatados estilos embonando en su principio.

 

Grabado también en 1998 Guerrilla fue un álbum con una agudeza intrépida sin comparación. “Do or Die” recuerda su ahora distante raíz punk pop, hasta el calypso exquisito de “Northern Lights”, el pop estilo Kinks en “The Turning Tide” y “Chewing Chewing Gum”, así como del empalago Lennon de “Fire in My Heart”. Apareció de igual manera una nueva y desconcertante sorpresa procesada y distorsionada, todo lo que es el segundo acto, una planicie repleta de techno psicodélico, chill out y ambient pop. Gruff Rhys, líder de SFA, dijo que las letras del disco fueron completamente desechables, consolidando la realidad que SFA no tomaba en serio su lado político, o al menos se inclinó hacia la sátira. Consecuentemente, la muestra del grupo navegó entre tantos estilos con aparente facilidad y es otro motivo por lo que responde a su importancia. La estructura narrativa que tiene Guerrilla sigue una tradición de revivir el rock psicodélico de los 60, pero bajo el filtro que en los 90 figuró el grupo underground The Olivia Tremor Control. Guerrilla, fue un éxito en su natal UK y alcanzó el lugar 10 del Album Charts. También marcó el final de su época más vanguardista e innovadora, al coincidir también con el momento en Sony Music compró Creation Records. Hasta ese momento, SFA era reconocido en UK, Japón y algunas partes de Europa.

En el año 2000, SFA estableció su propia disquera Placid Casual y lanzó su cuarto LP, Mwng. Fue su primer material discográfico que consistió absolutamente de temas en el idioma galés, sino el primero en alcanzar el UK Top 20. Lanzado como una especie de protesta al atoramiento causado por Creation, el estilo musical consistió en temas sumamente simplificado a un sonido del pub-rock de Nick Lowe, Dave Edmunds, Graham Parker y Joe Jackson. Fue una divergencia radical de si mismo –valga la redundancia– de Guerrilla. Y logró que Epic Records, una división de Sony Music firmara a SFA. En 2001 lanzaron Rings Around The World, su primer material realizado con presupuesto y facilidades de primer nivel, aunque marcó el regreso de la psicodelia de Guerrilla, prosiguiéndola. Presentando apariciones de Paul McCartney y John Cale de Velvet Underground, el disco fue la ejecución más ambiciosa de SFA, en donde encapsularon su papel como grupo de pop con los increíbles sencillos “It’s Not The End of the World”, “Drawing Rings Around the World” y en especial, “Juxtaposed with U”. Otros grandes temas de este disco como “Receptacle for the Respectable” y “Sidewalk Serfer Girlnos” recordaron la dulzura musical muy representativa de SFA. Pero toda esta hermosura pop fracasó en su intento de penetrar el mercado estadunidense.

En 2003 se embarcaron en dirección contraria al pop encandilador de Rings Around The World al grabar el oscuro Phantom Power, posiblemente su material más oscuro y sin intención o pretensión comercial, la principal diferencia con el LP anterior. Al incluir el country Rock de “Sex, War & Robots” al glam rock de “Golden Retreiver” al pop al estilo The Beatles de “Hello Sunshine” (Gruff Rhys anunció que SFA por principio rechazó una oferta de millones por la autorización de esta canción en un comercial). Incluyó también uno de los mejores temas de SFA en toda su carrera, “Slow Life”. El cual fue posteriormente lanzado como EP. Este tema de casi ocho minutos es el mejor ejemplo de la habilidad de SFA ante el Techno (particularmente el tecladista Cian Ciaran) y en vivo es el tema que utilizan hasta el momento. Muchos críticos anunciaron su falta de sorpresa en este material mientras otros lo aclamaron como su mejor. La realidad es que en efecto, sí era una continuación de su trayectoria en general, pero no contaba con la chispa mercurial que definió a SFA en los 90. Lo mismo se pudo decir de su siguiente material discográfico Love Kraft, una reacción polarizadora en donde algunos decían que era su mejor álbum, otros su peor. Era un esfuerzo representado por la producción de Mario Caldato Jr (productor habitual de Beastie Boys) en donde el flujo del disco sería el énfasis. Sólo un sencillo apareció de este álbum: “Lazer Beam”.

En 2007 apareció su mejor disco de lo que va del presente siglo, Hey Venus! Representando un regreso a la a Radiator, el disco también fue un regreso hacia un resultado orgánico sin procesar, algo que por su propia parte fue un regreso al rock del disco Mwng. “Show Your Hand”, “The Gift That Keeps Giving”, “Suckers!” y “Carbon Dating” todos fueron temas que representaron un grupo maduro, ajustado a su presente, pero ahora su música logra causar una mayor satisfacción, otro tipo de experiencia, SFA eran ya veteranos, pero quienes irónicamente al no mantener un legado comercial, han gozado del margen que refleja Hey Venus! En 2009 lanzaron su último disco hasta el momento, Dark Days/Light Years, disco que en gran parte fue grabado en vivo en el estudio y ha sido argumentalmente el menos pop de todo su material hasta el momento. No han lanzado material desde entonces, y hasta hace meses se habían retirado. SFA en 2015 se echó a andar de nuevo, apareciendo en Glastonbury y en otros escenarios por primera vez en seis años. En su natal UK son toda una institución hoy en día.

 

En febrero de 2016 estarán de gira por teatros y venues por Estado Unidos. Mientras tanto, toda su discografía es algo que hay que conocer como cultura general, porque es de la mejor música realizada por cualquiera en los últimas décadas.