Chancha Vía Circuito

Un viaje a las raíces de Sudamérica

La ‘chancha’ es el nombre que le dio la gente del sur de Buenos Aires al tren que conectaba a la capital argentina con los suburbios, esto porque la locomotora tenía una apariencia robusta, la vía circuito era el camino que recorría.

 

Pedro Canale, un músico originario de dicha región, recorrió esa ruta durante muchos años y decidió utilizar este pseudónimo para un proyecto en el que los ritmos de su barrio y el folklore andino se mezclan con tintes electrónicos. Platicamos con él sobre lo que hubo antes de ser Chancha Vía Circuito y de lo que pasó cuando sus canciones se dieron a conocer, esto antes de su visita a México como parte del elenco del Festival NRMAL 2015.

 

“En la casa de mis padres se escuchaba folklore pero más música americana, rock y jazz. Era más un gusto europeo”, comenta Chancha Vía Circuito quien se conectó con las raíces de diferentes géneros sudamericanos conociendo la cultura de su país y de los aledaños.

 

“Fue todo a través de los viajes. La curiosidad me llevó a salir de Buenos Aires y ver que mundos estaban afuera, ahñir qusidad me llev encontre pero mé mundos estaban afuera, ahí tuve contacto directo con la cultura andina del norte. Después la de los otros países, ahí se escucha muchísimo folklore, se escucha la cumbia […] mucha música de raíz indígena y me sensibilizó muchísimo estar ahí de cerca”, menciona al referirse a la base de su propuesta.

 

Chancha Vía Circuito nació en 2005 “con un espíritu festivo, alegre y conectado con la música de raíz” y debutó en una fiesta Zizek —de las que su hermano Guillermo era socio— en Niceto. “Lo empecé a molestar para que me hiciera un lugar en el line up de una fiesta. Hice una mezcla de afro beat, con cumbia, reggae… un set bastante ecléctico y a la gente le gustó mucho. Para mi sorpresa la reacción fue positiva, fue muy importante tener ese feedback para seguir desarrollando la música, a mi me resultó muy nutritivo y la gente bailó un montón”, comenta.

 

En 2014 dio a conocer “Amansara” en donde invitó a colaborar a Lido Pimienta, Miriam García y Sara Hede porque “me encantan esas voces femeninas y su espíritu. Me gusta mucho lo que transmiten al cantar”. En “Sabiamantis” participaron Barrio Lindo y Sidirum quienes “son dos amigos que hice en un taller de producción de música. Esa canción nació de un juego que hacemos siempre… como un caváder exquisito musical en donde cada uno empieza con una composición en la computadora y la siguen los otros dos”.

 

Pedro formó parte del cartel de Vive Latino en su edición 2014, ahí tuvo una presentación que califica como “una experiencia mágica” porque era un escenario dedicado a los sonideros y a propuestas similares a su proyecto. “Fue especial porque antes de que subiera al escenario se largó una lluvia muy fuerte que limpió todo el aire, unos cinco minutos de lluvia torrencial, lo que significaba un desastre. El escenario era al aire libre. Cuando era la hora de salir, esperé cinco minutos, la lluvia paró y salió el arcoíris, fue mágico, como si lo hubiese pedido. La gente empezó a acudir, puse música y se acercaron”.

 

Este proyecto no resulta ajeno a un festival como NRMAL en el que la diversidad de géneros musicales es lo principal. Canale conoce a NRMAL porque “tuve la oportunidad de ir a trabajar con ritmos tradicionales de México durante una semana en Monterrey por invitación de la gente detrás del colectivo”. Sobre la fiesta musical en la compartirá escenario con colegas de otras latitudes aseguró que “hay varias cosas que me gustan. Me gusta que sea tan ecléctico porque habrá de todo muy distinto en cuanto géneros y países, eso me encanta de NRMAL”.