Underage Stars: Las estrellas musicales de la Generación Z

Letras por Andrea Ocampo Cea / @andreiii

 

Chicos que bordean los 18 años y cuentan con carreras musicales que suben como la espuma en las redes sociales, revolucionado los géneros musicales al poner en suspenso todo lo que considerábamos seguro. Lejos del estigma de niños cantantes que han sucumbido (o no) ante el avance de la adolescencia, las estrellas musicales de hoy se sienten dueños de su edad, estética y de cambiar si así lo sienten necesario. Saben que las redes sociales, los fans y los boletos son los tres pilares fundamentales de la industria, pero que después de eso la música es un ejercicio libre de creatividad. Para ellos es posible el metal pop, el punk pop, el reggaeton púber o hip hop triste. La mayoría toma clases de canto y/o son autodidactas; involucran a su familia en la música y viajan por el mundo empujando los límites de géneros, las estéticas y clichés.  

Producto de videos virales, agencias de publicidad, shows de talentos o visionarios productores, los adolescentes de esta generación se niegan a ser un one hit wonder, por lo que se han lanzado a la tarea del trabajo a pulso y a la reinvención constante.

Aquí te presentamos algunos de los chicos imprescindibles de esta camada de artistas que, tal como la letra Z lo indica, vienen a terminar un ciclo de la industria, superando lo meramente musical para influenciar con su hits el estilo de vida teen.

Becky G, 18, Estados Unidos

 

De padres mexicanos y pasado de esfuerzo, Becky G es una figura latina poseedora de un sonido mestizo que transita entre la balada pop, el rap latino y el tribal guarachero. Cuenta con su propia colaboración con 3BallMYT en “Quiero bailar”, su versión de “Die Young” de Ke$ha y “Becky from The Block” de J Lo. “Living so Hard” es uno de sus hits y en él aparece junto a su novio, el ídolo Austine Mahone. Además ha colaborado con Thalía en “Como tú no hay dos”, con el reggaetonero J Balvin en un remix de “Can't Stop Dancing”, además de Pitbull y Will.i.am, entre otros. La llamada “bebé rapera” inició su carrera musical con un mixtape titulado @itsbeckygomez, en el cual interpretó algunas de sus canciones favoritas, demostrando no sólo su calidad vocal sino que también la mixtura sonora y compositiva que poseerían los siguientes sencillos. Cuando esta grabación llegó a manos de Dr Luke —productor de Katy Perry, Britney Spears y Miley Cyrus— su día a día en el garaje de sus abuelos cambiaría para siempre.

Yung Lean, 18, Suecia

 

 

Jonatan Leandoer es el rapero que ha conmocionado al género al hacer posible que la melancolía y el tono flojo se unan creando un sonido ligado a las tendencias normcore y al lyfestyle 100% ligado al internet. Tiene algo así como un orgullo de estar triste, miles de visitas en Youtube y a los medios a sus pies, poniendo en jaque al histórico machismo duro del rap y el hip hop: ahora ser sensible es cool. Toma la herencia y apertura racial que encabezó Eminem; se afirma en el AutoTune, los bucket hats y las letras naif, dibujándose como un fiel reflejo de una generación posttumblr. Ama los productos americanos como el Arizona Iced Tea, las Oreos y el Gatorade, y esto es importante porque sus canciones hablan de eso: de todas aquellas cosas nimias que configuran pequeños universos en los que los adolescentes pueden sentirse cercanos. Hace dos años debutó con un mixtape llamado Unknown Death 2002, para luego lanzar el EP Lavender y el disco de estudio Unknown Memory; facturas suaves, profundas y casi psicodélicas que, usando la cultura pop circundante, insisten en un sentimiento de incomodidad propia de la edad. Así es como el rey de los niños tristes, junto a Yung Sherman y Yung Gud, ha realizado giras tanto en Europa como en Norteamérica, reinventando el rap y consolidando su propuesta y público.

 

 

BabyMetal, 18, Japón

 

 

El metal también ha recibido golpes de cátedra. Uno de ellos lo ha realizado una banda de tres chicas que, gracias al jpop, el noise y la herencia del visual kei han creado algo así como un metal kawaii (lindo). Su-metal, Yui-metal y Mo-metal son los nombres artísticos de las japonesas que, reunidas en torno a una agencia, han facturado dos álbumes: Babymetal (2014) y Live at Budokan “Red Night” (2015). El primero de ellos fue registrado en el ranking Billboard de Estados Unidos del año pasado; y el sencillo “Megistune”, en el top 10 del Oricon Chart. Esos reconocimientos las han llevado de gira por Europa y Norteamérica —incluido México. Su mezcla entre idol y metal les permitió ser la banda de apoyo del Artpop Ball Tour de Lady Gaga y compartir escenario con Judas Priest, Metallica, Kiss y Faith No More, entre otros. Las chicas aún van al colegio, por lo que compatibilizan los estudios con cuatro horas de ensayo diarias, disciplina marcada a fuego que les ha sido encargada por Kitsuna (dios zorro), quien se les habría aparecido en sueños y ordenado gestar esta banda. Pero más allá del mito, lo que estas chicas están provocando es poner de moda los cuellos ortopédicos y, al mismo tiempo, la desestabilización del canon, pues si la presencia de mujeres en el metal es ínfima, este decrece aún más cuando hablamos de niñas. Sus voces infantiles, elaborados vestidos y hits como “Gimme Chocolate!” hacen de este fenómeno aparentemente bizarro, la posibilidad de renovación de uno de los géneros más tradicionales de la música actual.

 

Willow Smith, 15, Estados Unidos

 

La hija menor de Will Smith comenzó su carrera a los 10 años con sencillos como “Whip My Hair” y “21st Century Girl” lanzados por la discográfica Roc Nation de la mano de Jay-Z. Su sencillo “Fireball” contó con la colaboración de Nicky Minaj y compuso algo así como un himno generacional llamado “I Am Me” con la australiana Sia. Su estilo, riesgo y propuesta estética hicieron que ganara en el BET Awards 2012 el premio Joven Estrella. Su educación no formal y espíritu aventurero la han llevado a configurar una fuerte identidad sonora que se traduce en ser ella misma quien componga, ejecute, grabe y dirija su música y videoclips. Recientemente fue fichada por Marc Jacobs por representar no sólo a la comunidad negra —siempre sensible por bullados casos de discriminación en Estados Unidos— sino porque su nombre es sinónimo de libertad, color e índigo pop.

 

Wendy Sulca, 19, Perú

 

 

Cuando se convirtió en viral su video “Tetita”, ella apenas tenía computadora y contaba con sólo ocho años. Vivía en la barriada Pamplona Alta, una zona que la obligó a crear con los pocos recursos que contaba. Su padre, que tocaba el arpa en un conjunto folclórico, murió en un accidente automovilístico, por lo que fue su madre quien comenzó a urdir sus vestidos y componer para ella, iniciando una aventura que terminaría en la explosión de pop andino que conocemos hoy. La niña maravilla del folclor se toma muy en serio su carrera. Para ella sus producciones no tienen ironía y son el resultado de una cultura donde los códigos peruanos e indígenas constantemente están cruzados por la cultura pop occidental. Junto a Delfín Quispe y la Tigresa del Oriente son considerados la trinidad kitsch latinoamericana cuya cúspide llega con el videoclip “En tus tierras bailaré”. Ha tocado junto a Andrés Calamaro, Fito Páez, Dani Umpi, Gepe y René Pérez de Calle 13, además de realizar arriesgados covers de sus canciones favoritas como “(Everything I Do) I Do It for Uou” de Brian Adams, “Like a Virgin” de Madonna y “Wrecking Ball” de Miley Cyrus. Con 10 años de carrera, tres álbumes de estudio, un libro autobiográfico, presentaciones en toda Latinoamérica y roles tanto en miniseries como en largometrajes, Wendy Sulca no arenga escaramuzas para demostrar la estrella que es.

 

Nick Bolt, 18, Chile

 

A los 13 años y en el piano de una prima compuso su primera canción, la que luego de la mano de su buen oído, estética e intuición lo llevarían a participar de Factor X Chile. Ácido, malo y sucio, Nick es igual a pop punk. Reconoce como referentes a Die Antwoord, Lady Gaga, Iggy Azalea y David Bowie —nombrándose Bolt en honor al mítico maquillaje de éste último. De las fiestas “pokemonas” en parques a presentaciones acústicas, Fan Fics digitales y video arte, la carrera de Nick ha estado marcada por la rebeldía, la experimentación y los valores LGBT. Su hit “Peligroso” —censurado por Youtube— es el comienzo del ascenso pero también la culminación de un tránsito entre el punk, el electro y el rock presente en sus primeras canciones como “Tyke”. Distorsión, liberación juvenil, sangre, drogas, dubstep, electro y trap son elementos presentes en Demonios, el EP que lo ha llevado enamorar a la masa adolescente “alternativa” y participar en largometrajes locales. Como si fuera, poco es modelo y director creativo de Blandkrause Magazine.

 

Kevin Roldán, 22, Colombia

 

La brillante carrera de este reggaetonero comienza a los 15 años cuando él y su primo Cristian Tascón improvisaron una canción y la grabaron con su celular. Esta llegó a manos de Sammy C&C Production, donde grabaron la primera canción que se llamó “Te sigo pensando”. Le fue tan bien al tema en las radios locales que realizó una pequeña gira nacional. El éxito llegó en el 2009 con el documental “Macatraca contra la pared”. Por causa de problemas contractuales, su carrera en ascenso se detuvo, pero dos años después regresó en solitario con su propia productora, Kapital Music, y una serie de hits como “Aprovéchame”, “Aventura” y “Cuando sales sola”, en los que su voz de niño, sonido cadencioso y líricas calientes mantienen a los púberes pendientes de un hilo. Porque la tirada de Roldán es esa: darle lírica directa y urbana al deseo juvenil. Apadrinado por Nicky Jam y perreando bajo la tutela de sus padres, recientemente se ha visto envuelto en conflictos mediáticos con el jugador del Real Madrid Cristiano Ronaldo, al subir fotos de la fiesta privada del astro —luego de una estruendosa derrota 4-0 frente al FC Barcelona— que él animó. Esto devendría en una de las mayores crisis de la temporada del cuadro y la promoción mundial del single “Contigo”.

 

Atl Garza, 17, México

 

 

Su nombre en lengua náhuatl significa agua, y como el agua, fluyó la música en su corta vida: comenzó su carrera con sólo ocho años de edad. A menos de un aniversario de su debut profesional con Déjame Entrar y tendiendo como modelo a Justin Timberlake, Atl se encarga no sólo de componer en clave pop y R&B, sino que también ejecuta batería, teclado y guitarra. Sabe como atrapar el oído de su público, es por eso que ya se ha presentado ante más de 50 mil espectadores en el Auditorio Nacional y ha abierto el show del teen idol Austin Mahone y sus compatriotas CD9 —con quienes compartió gira. Reconoce como influencias a Radiohead, Megadeth y Metallica, pero su música mas bien merodea las líricas y baile de un Glee y/o Justin Bieber. Su primer disco lleva por nombre El inicio, dejando entrever que esto de la balada pop es algo serio, y que no está dispuesto a convertirse en un one hit wonder. Para ello, sabe que no puede seguir repitiendo clichés, por lo que en la actualidad trabaja en “Vuelo” un single pop que versa sobre las movilizaciones ciudadanas.

 

Maluma, 21, Colombia

  

Oriundo de Medellín, este chico de sonrisa perfecta y rostro ingenuo cuenta con una de las voces mas sabrosas del reggaetón. Su carrera musical comenzó luego de que su carrera futbolística decayera, por lo que el dembow y las letras sugerentes serían un punto de no retorno. Actualmente vive en Miami y acaba de participar como coach en La Voz Kids en su tierra natal, donde conoció a Belinda. Practicante de la filosofía budista, el creador de “El Tiki” y “La temperatura” reconoce como inspiración a Héctor Lavoe y el ex Nsync, Justin Timberlake. Maluma es un acrónimo de Ma (Marili, su madre), Lu (Luis, su padre) y Ma (Manuela, su hermana) y su primer tatuaje. Fichado por Sony Music, su disco debut Magia obtuvo el oro, mientras que DB The Mixtape ya consiguió el diamante. Mientras trabaja en su próxima entrega, ha colaborado con el reggaetonero Nicky Jam, así como con los tropicales Elvis Crespo y Carlos Vives. Sus toques de balada, mambo y electro lo han llevado a ser ganador del MTV Milennial Awards y del Kids Choice Awards Colombia. Reconoce que no se siente cómodo dentro de un solo estilo y que gracias a su disciplina y trabajo comenzará a crear el suyo propio.

 

CD9, 18, México 

 

En el mismo vecindario que Atl se encuentran Joe Canela, Alonso Villalpando, Freddy Leyva, Alan Navarro y Brian Mouque: la afirmación del poder del teen pop en tierras aztecas. Interpretan a canciones románticas con coreografías simpáticas, colores pasteles y peinados voluminosos. La boyband cuenta con fanaticada tanto en la región como en España y, a pesar de que su estilo ha sido permanente durante sus dos años de trayectoria, la formación ya ha sufrido cambios. Su extraño nombre es un acrónimo de “código 9” una seña que los chicos ocuparon vía Whatsapp cuando querían mantener algo en secreto y cambiar de tema. Cuentan con dos EP’s y un álbum homónimo que se reeditaría en su versión en vivo. Los chavos más güeros de la colonia teenager mexicana están fichados por Sony Music y fueron merecedores del premio Up and coming: artista en ascenso en los MTV Millennial Awards.

 

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Tanto Yung Lean como Kevin Roldán son astros demandados por un público empoderado de laptops y dispositivos móviles, que exponen sus vidas e interactúan en tiempo real. Al mismo tiempo, nos encontramos con fanáticos que suman likes e inciden en la creación y biografía de su ídolo teen, no sólo votándolos en premios, sino que organizando visitas y giras locales. Hablamos entonces de una generación de adolescentes post-tumblr que, usando un estilo random y/o “crossgénero”, son conscientes de reacomodar el mercado a su gusto, transformándose en agentes de una ideología del híper acceso, donde internet se abre como un espacio de desprejuicio, creación y cambio social.