Superroar

Talking sharks, hip hop rap & Jeremy Scott

El Superbowl nos dejó mucho más que la gloria de los Patriotas, porque el amor al deporte no es lo único que nos motiva a estar pegados a la pantalla año tras año. Hell to the No.

A los hombres se les van los ojos con las porristas, mientras que a nosotras nos encanta ese momento en el que los dioses del Olimpo bajan a  la tierra en forma de cuerpazos, que aparte de todo, se dan sus llegues de cuando en cuando… Can I get an Amen here? 

Pero lo mejor de todo no termina aquí, pues el entretenimiento no sólo se resume a esto. El medio tiempo nos regala aproximadamente 12 minutos en los que los mejores artistas del momento toman la cancha para prender a la raza y es precisamente el show de este fin de semana el que vengo a comentarles.

En primer lugar, debo de admitir que Katy Perry no me prendía para ser la conductora designada este año, pero después de verla en la conferencia de prensa enfundada en su mini vestido de balones de americano, no pude ignorar la guapura de la condenada. Y para ponerle la cerecita al pastel, el cuero de Lenny “cásateconmigo” Kravitz iba a ser como su wing man de la noche.

Un tercer artista se rumoraba y por dentro cruzaba hasta los dedos de los pies para que fuera mi querido Snoop Dogg, hasta que esta noche se comentó que sería una mujer. Cosa que me tuvo armando la quiniela con una de mis mejores amigas, ¿Será Miley Cyrus? ¿Será Iggy Azalea? Incluso llegamos a pensar hasta en Ariana Grande. Estábamos tan erradas…

Una vez que vimos salir a Katy sobre un tigre que parecía el primo perdido de Optimus Prime yo ya estaba on fire, al igual que su primer outfit creado por el funky Jeremy Scott. Solamente Katy podría patear traseros con las piezas del diseñador and that’s a fact.

Y dejando un poco de lado el escenario animado, de repente sale Lenny Kravitz con prendas de Saint Laurent y su típico ‘fro entonando I Kissed A Girl. Llámenme precoz, pero sigue tan guapo como la primera vez que vi Again en MTV a los 12 años y me enamoré como enajenada. 

Después tocó el turno de transportarse a la playa con tiburones y palmeras cantoras y el segundo cambio de la californiana. Se veía perfecta y por supuesto todos notamos esas patotas que se carga. Pero justo cuando ya estaba lista para ver emerger a Snoop, dije: Shizzle Ma Nizzle! ¿A caso es esa Missy Elliott?

El tiempo se congeló y de repente me sentí de nuevo en la pubertad, en la que todos bailábamos Work It en las tardeadas y no tardé ni un segundo en empezar a corear Get Your Freak On. Missy se robó el show y mi corazón.

El outfit de Katy, de repente me recordó un poco al jersey de Tom Ford de 2014 y eso me gustó todavía más, para después enfundarse en el vestido retacado de estrellas que –yet again– sólo ella podría lucir.

Y así transcurrieron los minutos más increíbles de la noche y aunque seguramente todas se sienten Joan Rivers criticando hasta el último granito de diamantina de la punta del tacón de Katy, a nosotros nos fascino. All Hail Jeremy, Katy, Missy, Lenny & the NFL.