1995 siempre será What’s The Story (Morning Glory) de Oasis

 

Empezamos con las memorias de un tiempo cuando apenas todos comenzábamos a aprender a usar bien una computadora, cuando muchos hogares obtuvieron su primera –cómo fue el caso con la mía– y fue el tiempo que todos por primera vez escuchábamos lo que fuera acerca del internet. Las estaciones de rock locales siempre tenía a Nirvana, Pearl Jam, Alice in Chains, STP, etc, en constante rotación. El Gangsta Rap estaban en su apogeo con los éxitos de 2pac, Biggie, Dr Dre, Snoog Doggy Dogg –como se llamaba entonces– y MTV era esa mezcla de esos dos estilos. Ocurrían también las vibrantes escenas de electrónica con la abundancia del material de sus representantes como Chemical Brothers, The Prodigy, Underworld, etc. y los más importantes estaban en su mayoría brotando –cómo ocurría desde casi una década atrás– en el Reino Unido. 

Este era el clima, al menos de donde soy oriundo, el Sur de California/Norte de Baja California, a mediados de los 90, y fue en medio de todo esto que explotó de la nada un disco titulado Definitely Maybe de un grupo de Manchester llamado Oasis, que en nada tenía que ver con nada. Para un niño de nueve años escuchar Live Forever en la radio era extraño, y la verdad no encajó mucho. (No obstante, claro, con los años comprendí la profundidad y complejidad entre las líneas de este mismo disco, y a pesar de haber tenido múltiples discusiones  al respecto, yo mantengo la postura de que Definitely Maybe es la obra maestra de este grupo, debido a la valentía casi Romanticista dentro de su ejecución rockera. Portaron un arsenal de la historia del rock británico que fue utilizado de una manera tan eficaz, que pudo ser una especie de enciclopedia exuberante de treinta años de música.)

Tiempo después al ver una aguja rotando de un tocadiscos en la pantalla del televisor, justo como su analogía visual al mismo tiempo, deslumbró en mi la música de esa canción de ese video con payasos en blanco y negro, lo cual determinó que a mi próxima visita a un centro comercial tuviese en mis manos What’s The Story (Morning Glory). En mi cuarto solía encerrarme, poner el disco a todo volumen y dejarlo correr. Hace unos días, What’s The Story (Morning Glory) cumplió veinte años de haber sido lanzado al mercado, y por tanto, hablemos de todo lo que es y ha significado este álbum en todo hasta el momento.Oasis tuvo un periodo de gestación de dos años antes de que Alan McGee los firmara a su Creation Records, justo cuando esta se encontraba en números rojos, tras las pérdidas generadas por Loveless –el segundo LP de My Bloody Valentine– otro grupo que habían firmado. McGee vio potencial.

 

 

 

Sus primeros sencillos fueron subiendo exponencialmente los UK Charts, y cuando se lanza Definitely Maybe, rompió el récord de ser el disco debut más rápidamente vendido en la historia británica. Tras una ardua gira por los circuitos de indie rock en Estados Unidos, su esfuerzo se reflejó en el lugar 58 del Billboard 200 que lograron alcanzar. Sus sencillos seguían sido lanzados al mercado y en abril de 1995 alcanzaron su primer Número Uno en UK con el sencillo Some Might Say. Eran ahora súper estrellas en su país natal y rápidamente terminaron su segundo álbum. Todos los temas, como había sido el caso de su debut habían sido compuestos por el líder/guitarrista/vocal Noel Gallagher y traídos a vida por su hermano Liam. La grabación fue considerablemente distinta a la del debut en todo aspecto. Mientras en su debut se mantuvo uniformidad en su furia de guitarras con distorsión a ritmos baggy y melodías sesenteras, ahora era estas últimas adornadas con cuerdas, ritmos más Beatlescos y el aire de absoluta aserción que atraviesa su clímax y para siempre sería su principal característica. Sólo en este disco hubo la música para justificar semejantes excesos –tales que sólo fueron aludidos en Definitely Maybe– que aquí fueron contagiados al escucha de manera casi hedonista. 

Wonderwall fue tan fuerte en su impacto cultural que inevitablemente se consumió a sí misma y argumentalmente terminó siendo una especie de cliché, debido a su propia naturaleza. Sin embargo, el resto del álbum es de la más alta calidad, desde Hello todo se muestra con semejante estruendoso galope, que era presenciar originalidad en su mejor expresión en ese momento. Una característica que le hace mejorar de su debut fue el impecable flujo que este conllevaba. El tema homónimo, She´s Electric y claro, Champagne Supernova, con su efecto de borrachera psicodélica llevada a música con todo y solo de Paul Weller –ex-frontman de The Jam– que le sirve de clímax al mismo LP en sí. Todo esto era una extraña combinación de elementos, acontecimientos y esfuerzos que hicieron que este disco fuera tan, tan popular. No olvidemos que hasta ese momento, Oasis era visto como otro grupo Indie, pero ahora estaban codeando con lo más relevante e importante de la entonces actualidad.

Fue tanta la popularidad de What’s The Story (Morning Glory) –Top 5 a nivel mundial– que en el verano siguiente, Oasis siguió los pasos de los Stone Roses –quienes en 1990 con 27,000 personas hicieron algo similar en Spike Island– y en dos fechas lograron un público de 500,000 personas en los campos de Knebworth, UK. Dieciocho millones de personas aplicaron para boletos en total. Era el momento en el que en el resto del mundo se dio por hecho que Oasis era un grupo que todos tenían que conocer. Desafortunadamente, el grupo jamás logró lanzar un disco tan bueno como este o su debut Definitely Maybe. Ambos son disco clásicos, muy disfrutables para quien sea que los escucha, y –con todo Wonderwall– es el disco que representa que en el 95 todo podía pasar, era todavía posible para alguien tomar la rienda de la autoridad musical sin precedente alguno y trascender con todo y lo que había popular en la música de ese entonces, tal y como se mencionó al principio de este escrito. What’s The Story (Morning Glory)fue 1995, y por ahora sólo nos puede inspirar a querer cambiar el mundo como se podía en ese entonces. Es irrelevante la plausibilidad de esto ahora, pero esa inspiración es lo que nos dejó de herencia esa generación.