Spotlight brilla con su verídico relato periodístico


Spotlight es el quinto largometraje del director Tom McCarthy (previamente obtuvo reconocimiento por su película The Visitor en 2008) y consta de un drama de investigación llevado a cabo por un reparto coral estelarizado por Mark Ruffalo y Michael Keaton. La historia gira alrededor del equipo de investigación homónimo al título de la película, quienes fungen como unidad de investigación para el diario Boston Globe, el más antiguo de su tipo en Estados Unidos. En 2001, comenzaron una ardua investigación que eventualmente los llevó a develar un escándalo de encubrimiento e impunidad por parte de La Iglesia Católica Romana de Boston, Massachusetts respecto a un número de sacerdotes quienes fueron acusados de violación infantil. La estructura de investigación en el desenvolvimiento de la historia es impecable, el desarrollo de los personajes y de los hechos muestra gran maestría. Ruffalo en particular resalta mediante la desesperación insensata de su periodista, el más responsable del éxito del esfuerzo para descubrir la verdad oscura de la pederastia en la Iglesia Católica. En efecto, estas publicaciones del Boston Globe que en 2002 dispararon notas similares alrededor del mundo acusando a sacerdotes de actos pederastas similares. Keaton interpreta al jefe de la sección, quien logra de cualquier manera obtener el mejor trabajo de su equipo.

Spotlight se integró lista negra de guiones de Hollywood tras la falta de atención que sufrió luego de recurrentes fracasos de venta. McCarthy redactó el guión junto a Josh Singer, y basaron la trama alrededor de los artículos del Boston Globe y detrás de todos los involucrados – ya sean los periodistas o los investigados. El resultado fue un guión sólido y templado, con la pendiente cuestión del controversial tema como barrera de su producción. En 2015 han surgido nuevas compañías de distribución, tal como Amazon Films que acaba de lanzar semanas atrás Chi-Raq de Spike Lee; ahora Open Road Films, compañía formada por las cadenas de salas de cine estadounidenses AMC y Regal. Esto logró la producción de Spotlight sin pormenores con un relativo presupuesto de veinte millones de dólares. Tuvo un lanzamiento limitado a ciertas ciudades en Estados Unidos. Sin embargo, logró mediante boca en boca generar buena reputación y la película se ha extendido a más salas de exhibición durante el último par de semanas. 

Su recepción ha sido excepcional, con justa razón, Spotlight es un joya sin duda. Como se mencionó, el ritmo de la trama, el trabajo de Ruffalo/Keaton y el resto de un formidable elenco que incluye también Rachel McAdams, Liev Schreiber y John Slattery (Roger Sterling en Mad Men); quienes triunfan en su representación de un aparentemente errático grupo de profesionistas. La estética visual es simple y rudimentaria, sin pretensión en lo absoluto, aludiendo hacia el docudrama sin desprender su agarre. El manejo de la tensión es excelente, nunca reflejando un amarillismo cínico, sino el ímpetu y el hambre que muchos jóvenes periodistas atraviesan en la primera parte de su carrera. El giro inesperado de eventos, aunque el resultado lo sabemos todos, es satisfactorio por las reacciones y consecuencias que esto le conlleva a cada uno de los personajes. Incluso la misma Iglesia ha aclamado la película, indicando que es justo que se cuente como ocurrió esa serie de acontecimientos. Lo curioso, es que la película plantea acusaciones de impunidad hacia la Iglesia que hasta hoy en día han sido ignorados. Como la película de investigación periodística que es, realizada en los límites de Hollywood (no es película de estudio, dado a su mencionado rechazo), Spotlight ejecuta su testimonio audiovisual de manera ejemplar dentro del cine estadounidense.