“La esencia de una canción es la melodía” Una Entrevista Con Vince Clarke

Considerado el padrino del synth pop, Vince Clarke visitó el país como parte del cartel de la primera edición del festival MUTE en Tlaquepaque, México

Los ochenta fueron una ensoñación. Los recuerdos tienen un brillo aterciopelado, los labios eran rojo escarlata, el nylon negrísimo y los sonidos sintéticos. Al menos los que Vince Clarke capitalizó como uno de los pioneros de la música electrónica de ese tiempo. Beats hipnóticos y divertidos con esencia pop, un caramelo de cereza derritiéndose en saliva tibia. La pista de baile iluminada, los cuerpos que siguen con movimientos contenidos el vaivén de ecos agridulces, maquinales.

Clarke es uno de los miembros fundadores de Depeche Mode –firmó algunos de sus primeros éxitos como “Just Can’t Get Enough”, “New Life”, “Dreaming Of Me” y “Photographic”– y de otros proyectos seminales de la electrónica y de las pistas de baile como Erasure, dúo que formó con Andy Bell en 1985 y que se convirtió en uno de los actos británicos más célebres en la historia contemporánea con sencillos ─himnos para muchos─ como “A Little Respect”, “Take a Chance on Me”, “Chains of Love” y “Love to Hate You”. “Cuando iniciamos en Depeche Mode nos interesaba hacer canciones pop, no éramos muy buenos tocando guitarras, y los sintetizadoreshacen sonidos muy interesantes”, recuerda Vince.

Todo empezó en 1979, cuando Vince escuchó “Electricity”, primer sencillo de Orchestral Manoeuvres in the Dark (OMD), banda con la que compartió cartel en la primera edición del festival MUTE ─curado por Daniel Miller, fundador del emblemático sello discográfico─, que el pasado sábado trajo al señor Clarke a Tlaquepaque y a otros proyectos como Irmin Schmidt, Ben Frost, Liars y Apparat. Fue una luminosa tarde de sábado que transcurrió entre las sonrisas de Schmidt al ver bailar a un puñado de jóvenes con sampleos de “Vitamin C”, las múltiples capas sonoras casi de ciencia ficción programadas por Frost ─incluidos ladridos de perros rabiosos─, las madejas de colores de Liars y el techo de Apparat. OMD fue de los más esperados y tras una presentación tejida con sus éxitos, incluido el sencillo que inspiró la carrera del fundador de Erasure, Vince subió al escenario, con una gorra de las Chivas del Guadalajara, y despidió la jornada con un dj set que puso a todos a bailar.

 

Has dicho que cuando escuchaste “Electricity” de OMD sentiste el deseo de hacer música electrónica. ¿Cuál es el poder de la música electrónica?

Estaba interesado en la música antes de escuchar electrónica. Me atraía la idea de convertirlo en un trabajo, tocaba la guitarra. Y cuando escuché `Electricity ΄me sorprendió el hecho de que alguien pudiera hacer música que fuera emocional y al mismo tiempo un sonido único. En ese tiempo nada sonaba a eso; había bandas como Kraftwerk y Tangerine Dream, pero no era pop. Fui atraído inmediatamente a ese sonido.

 

Leí que tenías una especie de obsesión por la melodía, la estructura de una canción y una constante voluntad de dar calidez y corazón a los sonidos digitales.

La esencia de una canción es la melodía, ya sea electrónica o acústica, y es una cosa que pocas personas recuerdan. Cuando Andy y yo escribimos algo, todo gira sobre la canción luego viene lo electrónico.

 

Cuéntame un poco sobre The Cabin, este estudio que tienes en Estados Unidos con una particular colección de sintetizadores

He estado coleccionando sintetizadores por mucho tiempo, es una gran colección. Pero no es sólo un museo, son instrumentos que utilizo, es mi fuerza de trabajo. No soy bueno cuidando cosas, o mostrándolas o manteniéndolas libres de polvo; estoy más interesado en los sonidos que hacen.

 

¿Qué estas escuchando actualmente?

Escucho mucho todo lo que sucede en la escena independiente de música bailable, me encanta el groove de 120 beats por minuto. Hay mucha música electrónica contemporánea que me interesa, es un buen momento.