¡Nuevo EP de Hey Chica!

Lo primero que me viene a la mente apenas escucho las tres canciones de Un Instante, el nuevo EP de Hey Chica!, es que hay en ellas una dosis importante de perversidad, cosa que quizá puede explicarse a partir de la idea de cierta pérdida de la inocencia. Es entonces cuando resuenan en mi memoria aquellas primeras grabaciones suyas, las de Lo Que Nadie Ve, su álbum de 2011, y recuerdo que ya ahí lo que más llamaba la atención de su música pulcra y bien tejida era el contraste entre las guitarras desbordadas y sus voces melodiosas.

Había en aquel sonido un estira y afloja entre su querencia hacia la fuerza instrumental del rock y su evidente gusto por las melodías del pop. Pero ahora eso ha quedado atrás. Y  “Algún día”, “Un instante” y “No es cuestión de tiempo”, percibo la búsqueda de formas más radicales para expresarse, que en parte, supongo, deben algo a la producción de Chavo de Austin TV. Insisto, atrapa la perversidad y oscuridad con que Hey Chica! se reasume, si bien reteniendo la determinación que ya marcaba a sus guitarras, a su vez alterando el tratamiento que daban a sus voces, que en esta nueva entrega se sienten menos al frente, más arropadas al interior de sus texturas instrumentales. Asume por lo tanto Hey Chica! un carácter más extremo, para bien, que me parece los acerca al noise y lo disonante de grupos como The Jesus & Mary Chain, Los Planetas y Sonic Youth. Baste escuchar el delicioso y tajante ejercicio de distorsión por el que cae súbitamente “Un instante”. Me inquieta asimismo “Algún día”, cuya letra alude a la saturación de alternativas que nos ofrece la vida, y la subsecuente imposibilidad por atenderlas a todas.

“Tantas películas por ver, tantos lugares por conocer, tantos libros por leer, tantos discos por tener”, reza su primer verso. Un cambio de piel, a eso suena este nuevo material de Hey Chica!, a través del cual el cuarteto tapatío nos hace saber su interés por no anclarse a una estética aprendida, y el disfrute que representa reinventarse y dar continuidad a su propio proceso de evolución.