Vivienne Westwood y su Idea del Punk

Esta controversial diseñadora no sólo es conocida por ser referida como la madre de los punks, sino que es de las pocas en la industria de la moda que incita a comprar menos, siempre y cuando escojas bien tus piezas, invitando a los consumidores a buscar únicamente lo que realmente los identifique en su individualidad.

Fue en 1975 cuando abrió su primera tienda en Londres, en un momento en el que las crisis económicas y sociales azotaban a una de las más grandes capitales del mundo y la juventud sufría la consecuencia de ello, por lo que ésta buscó nuevas formas de revelarse contra el sistema, a fin de mostrar abiertamente su inconformidad y que como acción inmediata, creó una nueva corriente ideológica que se reflejó en la vestimenta y principalmente en la música.

 

Una joven Vivienne. Foto: Pinterest

 

The Ramones, Sex Pistols, The Clash y algunos otros grupos abanderaron la decadencia que vivían los jóvenes de principios de los noventa; por su parte, Westwood desafió de manera meticulosa las convenciones británicas con tendencias que atrajeron a la juventud de la época. Sus referencias eran los corsés, suelas de plataforma y cadenas que remitían a la francias del siglo XVIII y al Marqués de Sade, alterando el orden impuesto por el prêt à porter

 

“Lo que hago ahora sigue siendo punk porque es sobre no callarse, sobre justicia y hacer reflexionar a las personas, incluso si eso resulta incómodo. Siempre seré punk en ese sentido. Este movimiento representa la iconografía de ser un rebelde, pero a mi edad considero que ya es una excusa para vestirse, porque en un principio se trataba de ir más allá”, dijo durante una de sus últimas presentaciones.

 

Para ella, este movimiento fue una moda que se convirtió (sin buscarlo) en una oportunidad de mercado para muchas personas, fue una inconformidad que de una u otra forma fue comprada, tal vez con la intención desvanecerse rápidamente en la oscuridad. 

 

Vivienne simulando a Margaret Tatcher en la portada de Tattler de la manera más irónica. Foto: Pinterest.

 

Una pelea por la libertad. La lucha por la independencia de pensamiento es una constante en la historia que se busca en más de una forma, y que para esta diseñadora se convierte en algo que incluso es palpable en las aulas. 

 

“Si decides estudiar arte o invertir en él, inmediatamente te conviertes en un luchador de la libertad porque tu vida cambia, empiezas a pensar. Mi idea sobre ser una diseñadora es comprar menos e invertir mejor, seguir usando lo que adquirimos y que esto nos identifique de la multitud porque creo que la ropa no debería tratarse de mostrar un status, sino se visualizar quien eres y qué es lo que realmente quieres”, Vivienne Westwood para The Guardian.

 

Ella comenzó la vida como punk, no como una diseñadora, pero pese a todo la reina Isabel la nombró Dama del Imperio Británico en 1992, convirtiéndose en la prueba definitiva de que es posible dejar a un lado la tradición y dar paso a nuevos comienzos.